30 de junio de 2026. La combinación de lifting facial y cervical con tratamientos mínimamente invasivos podría mejorar los resultados del rejuvenecimiento facial, según un estudio publicado en la edición de julio de Plastic and Reconstructive Surgery (PRS). El trabajo analiza la seguridad y la eficacia de realizar en un mismo procedimiento cirugía de lifting cervicofacial, resurfacing con plasma y tratamientos regenerativos.
La estrategia fue aplicada por la cirujana Melinda Lacerna Kimbrell, de LA Plastic Surgery, en Bradenton, Florida, a cerca de 100 pacientes. El abordaje combinó lifting facial y cervical con resurfacing con plasma, injerto graso y recursos de medicina regenerativa, entre ellos crema de nanograsa y exosomas. El objetivo era actuar de forma simultánea sobre cuatro signos habituales del envejecimiento facial: la flacidez cutánea, el daño solar, las arrugas y la pérdida de volumen.
Según la autora principal, la combinación permitiría tratar tanto los tejidos situados bajo la piel, mediante la cirugía, como la superficie cutánea, a través del resurfacing. El lifting puede corregir la laxitud, pero no aborda por sí solo el envejecimiento de la piel ni la pérdida de volumen. En este planteamiento, el injerto graso se utiliza para recuperar volumen y aportar un componente regenerativo al tejido, mientras que el resurfacing con plasma se orienta a mejorar la calidad cutánea.
El resurfacing con plasma es un tratamiento mínimamente invasivo que emplea energía para eliminar la capa externa dañada de la piel. El procedimiento genera pequeñas lesiones controladas que activan el proceso de reparación del organismo. De acuerdo con la información del estudio, los dispositivos de plasma producen además un efecto de contracción cutánea. La autora señala que esta modalidad puede mejorar las arrugas profundas, el daño solar y la homogeneidad del tono de la piel.
La seguridad del tratamiento requiere tener en cuenta el fototipo. El resurfacing con plasma puede realizarse en pieles claras y oscuras cuando se aplica correctamente, aunque las personas con tonos de piel más oscuros presentan un mayor riesgo de cicatrices, hiperpigmentación y queloides. Para reducir estas complicaciones, el estudio empleó protocolos de preparación cutánea y seleccionó dispositivos de plasma de helio o nitrógeno de baja intensidad en función del tono de piel de cada paciente.
La combinación de lifting y resurfacing ha generado cautela entre algunos cirujanos plásticos por la posibilidad de aumentar las complicaciones. Sin embargo, los resultados descritos en el estudio apuntan a que el abordaje puede ser seguro cuando se acompaña de tratamientos de soporte para la piel. La autora considera que el injerto graso y las medidas regenerativas, incluidos los productos tópicos utilizados en su protocolo, son elementos importantes de la estrategia empleada.
Realizar los procedimientos en una única intervención también podría ofrecer ventajas prácticas. El estudio señala que algunos pacientes pueden reducir los costes asociados a las instalaciones y la anestesia al concentrar los tratamientos en una sola sesión. Asimismo, la recuperación total podría ser más corta que si el lifting y el resurfacing se programaran por separado. La estimación expuesta en el artículo es de unas dos semanas de baja frente a las cuatro semanas acumuladas que podrían requerir ambas intervenciones realizadas en momentos distintos, aunque los tiempos dependen de cada paciente y del procedimiento efectuado.
El trabajo incluyó mediciones de la calidad de la piel antes y después de la intervención. En promedio, los pacientes mostraron una mejora equivalente a cuatro años en la edad cutánea estimada, de aproximadamente diez años en la elasticidad y de siete años en las arrugas. Los resultados fueron variables: la reducción de la edad cutánea osciló entre uno y nueve años. Los autores también observaron una contracción del tejido en la zona del labio superior, asociada a un efecto de elevación sin cicatriz visible en esa área.
La investigación necesita confirmación mediante nuevos estudios. La autora ha planteado evaluar la combinación del lifting con nuevos dispositivos de plasma frío aprobados por la FDA y analizar de forma específica la satisfacción de los pacientes. Por tanto, los resultados actuales describen una estrategia con potencial, pero no permiten establecer conclusiones definitivas sobre su superioridad frente a los procedimientos realizados por separado. Fuente: American Society of Plastic Surgeons, “Combining surgical and minimally invasive treatments enhances facial rejuvenation”.