El primer trasplante combinado de rostro y ojo completo amplía las opciones reconstructivas

El caso demuestra la viabilidad de combinar un trasplante facial con uno de ojo completo en lesiones traumáticas graves. El ojo trasplantado se mantiene sano, aunque el paciente no ha recuperado la visión.

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El primer trasplante combinado de rostro y ojo completo amplía las opciones reconstructivas

29 de julio de 2026. El primer trasplante combinado de rostro y ojo completo demuestra que la cirugía reconstructiva puede abordar lesiones faciales y oculares traumáticas que hasta ahora superaban las posibilidades de la reconstrucción convencional. El caso se presenta en un estudio publicado en el número de agosto de Plastic and Reconstructive Surgery®, revista médica oficial de la American Society of Plastic Surgeons (ASPS).

El objetivo principal de la intervención no era recuperar la visión. Así lo explicó Sachin R. Chinta, MD, autor del estudio y especialista de NYU Langone Health, en Nueva York. El paciente, Aaron James, de 46 años, sufrió graves quemaduras eléctricas mientras trabajaba como técnico de líneas eléctricas en Arkansas. La descarga, de miles de voltios, provocó lesiones extensas en el rostro y la parte superior del cuerpo, además de afectar al ojo izquierdo.

Tras valorar el alcance de las lesiones, los médicos concluyeron que la reconstrucción estándar no podía ofrecer una solución suficiente y recomendaron un trasplante combinado de rostro y ojo completo. El estudio señala que el ojo trasplantado permanece sano, aunque la visión no se ha restablecido. En cambio, el paciente ha experimentado una mejora significativa en el aspecto facial y en distintas funciones relacionadas con la reconstrucción.

En pacientes con traumatismos faciales y oculares graves, los objetivos reconstructivos no se limitan a la apariencia. Este tipo de lesiones puede dificultar acciones como comer y hablar, además de afectar a la confianza, la autoestima y la relación del paciente con su propia imagen. Según el equipo, un ojo vivo puede proporcionar un resultado estético más natural que una prótesis ocular, incluso cuando no se recupera la capacidad visual.

Chinta explicó que James afirmó sentirse por primera vez como antes de la lesión al observar su nuevo ojo. El caso pone de relieve el impacto que pueden tener la reconstrucción facial y la restauración de estructuras anatómicas en la percepción de la identidad y en la reintegración social de personas con lesiones severas.

La intervención fue posible gracias a la planificación de un equipo multidisciplinar integrado por cirujanos plásticos, cirujanos craneofaciales, microcirujanos y un ortodoncista craneofacial, junto con cientos de profesionales de apoyo. El grupo trabajó durante dos años y medio y realizó 21 cirugías de práctica antes de llevar a cabo el trasplante.

La operación tuvo una duración total de 21 horas, lo que la convierte en el trasplante más corto realizado hasta la fecha en NYU Langone Health, según el estudio. Para sus autores, el procedimiento demuestra que este tipo de intervención puede realizarse de forma segura y eficaz y ofrece un marco para continuar investigando el trasplante de ojo completo.

El trasplante de ojo completo se estudia desde hace décadas y los cirujanos llevan casi 50 años trabajando para hacerlo posible. Aunque el caso no ha permitido restaurar la visión, añade una alternativa potencial al arsenal reconstructivo para pacientes con lesiones faciales y oculares graves. Los autores también consideran que los avances en este campo podrían contribuir, a largo plazo, al objetivo de recuperar la visión en un mayor número de pacientes.

El estudio, titulado “Logistical, Ethical, and Technical Considerations in the World's First Face and Whole Eye Transplantation”, ha sido publicado en Plastic and Reconstructive Surgery®, editada por Wolters Kluwer. Fuente: American Society of Plastic Surgeons.