La transferencia de grasa ofrece una alternativa para la reconstrucción mamaria

Un estudio neerlandés señala que la reconstrucción mamaria mediante grasa autóloga puede lograr alta satisfacción y pocas complicaciones, aunque requiere varias intervenciones durante aproximadamente un año.

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La transferencia de grasa ofrece una alternativa para la reconstrucción mamaria

Un estudio neerlandés publicado el 29 de septiembre de 2026 analiza la reconstrucción mamaria tras una mastectomía mediante transferencia de grasa autóloga, sin utilizar implantes ni colgajos. La técnica podría ser adecuada para pacientes que no desean implantes o que no son candidatas a una reconstrucción con colgajo.

El procedimiento se realiza por etapas. Tras la mastectomía, las pacientes utilizan el dispositivo EVE-bra para expandir la piel del tórax. Posteriormente, se extrae grasa mediante liposucción de zonas como el abdomen, la espalda, las caderas y los muslos, y se injerta en el pecho. Las intervenciones son ambulatorias, duran aproximadamente una hora y se repiten cada tres meses durante cerca de un año. Por lo general, se necesitan alrededor de cuatro procedimientos.

Según el estudio, la técnica presentó una baja tasa de complicaciones y elevadas valoraciones de satisfacción. Después de un año, la mayoría de las pacientes comunicó mejoras en la satisfacción con sus mamas, el bienestar físico y el resultado de la reconstrucción. La liposucción también aportó satisfacción por el contorno corporal de las zonas donantes.

Entre las ventajas descritas se encuentran un aspecto y una textura más naturales, así como una menor presencia de cicatrices visibles. La sensibilidad mamaria puede recuperar parte de su función con el tiempo, aunque no vuelve por completo y todavía no se conoce el motivo por el que se restaura en algunas pacientes.

El proceso también presenta limitaciones. Las pacientes lo describieron como exigente por la duración y el número de intervenciones, mientras que el EVE-bra fue señalado como el elemento más problemático debido a la irritación cutánea. La reconstrucción suele alcanzar hasta una copa C en los Países Bajos, aunque en algunos casos pueden lograrse tamaños mayores.

El equipo de Andrzej A. Piatkowski de Grzymala, profesor del Maastricht University Hospital, ha iniciado una nueva investigación para determinar si la técnica también puede utilizarse en pacientes que han recibido radioterapia. Asimismo, estudia cómo reducir el número de procedimientos y ampliar la indicación a pacientes con menor disponibilidad de grasa.

Fuente: American Society of Plastic Surgeons.

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