21 de octubre de 2026. Un ensayo clínico iniciado por investigadores, dirigido por Andreas Nikolis, MD, PhD, FRCSC, y respaldado por Galderma, comparó dos secuencias de tratamiento con Restylane Skinboosters y Sculptra en mujeres menopáusicas para evaluar sus efectos sobre la hidratación y la remodelación de la piel.
El estudio, de ocho meses de duración, dividió a las participantes en dos grupos: uno recibió primero Restylane Skinboosters y después Sculptra, mientras que el otro siguió el orden inverso. La primera secuencia produjo una respuesta clínica visible más temprana y un mayor remodelado dérmico. El grosor dérmico facial aumentó un 27,3% en el grupo que recibió Restylane Skinboosters en primer lugar, frente al 15,7% registrado en el grupo tratado inicialmente con Sculptra.
Ambos grupos comunicaron niveles elevados de satisfacción: el 98% describió los resultados como naturales, el 96% afirmó que recomendaría los tratamientos y el 92% indicó que volvería a someterse a ellos.
El anuncio se acompañó de una encuesta de Galderma realizada a 5.090 mujeres del Reino Unido, Estados Unidos, Brasil y China que habían experimentado o estaban experimentando perimenopausia o menopausia. El 56% atribuyó inicialmente los cambios cutáneos a la edad, mientras que solo el 29% identificó la menopausia como causa. Además, el 70% afirmó haber comprado productos dirigidos a los signos del envejecimiento porque pensaba que ayudarían con los cambios cutáneos asociados a la transición menopáusica.
Según Galderma, los resultados apuntan a la posibilidad de diferenciar los protocolos específicos para la piel menopáusica de las propuestas antiedad convencionales. La encuesta fue realizada por Perspectus Global entre el 25 de agosto y el 1 de septiembre de 2026.
Fuente: Plastic Surgery Practice.