La American Society of Plastic Surgeons analiza cómo los fármacos GLP-1 y la cirugía bariátrica pueden influir en la evaluación de los pacientes que recurren después a procedimientos para eliminar el exceso de piel o remodelar el contorno corporal. La pérdida significativa y rápida de peso puede dejar piel laxa, pérdida de volumen, estrías y molestias como irritación, rozaduras e infecciones cutáneas.
Sara Dickie, MD, señala que todavía no existen datos a largo plazo suficientes para comparar los resultados de la cirugía plástica tras el uso de GLP-1 con los obtenidos después de una cirugía bariátrica. Según su experiencia, en pacientes que han perdido más de 100 libras, la piel fina, estirada y con menor elasticidad puede ser similar con ambos métodos. La calidad cutánea dependería más de la cantidad de peso perdido que de la vía utilizada.
Kristy Hamilton, MD, destaca que una diferencia relevante es si la cirugía bariátrica ha alterado el aparato digestivo. En el bypass gástrico Roux-en-Y puede producirse malabsorción de micronutrientes importantes para la cicatrización. En la gastrectomía en manga y en los pacientes tratados con GLP-1, la valoración se centra en garantizar una ingesta y un estado nutricional adecuados antes de una cirugía de contorno corporal.
Las cicatrices de la cirugía bariátrica suelen tener poca repercusión cuando el procedimiento se realiza por laparoscopia. Sin embargo, una conversión a cirugía abierta o una complicación pueden condicionar la planificación del tratamiento estético. En todos los casos, el objetivo es que el paciente haya alcanzado un peso estable y esté nutricionalmente optimizado antes de la intervención.
Fuente: American Society of Plastic Surgeons.