El 1 de octubre de 2026, Aesthetics abordó el uso creciente de imágenes generadas por inteligencia artificial (IA) en las consultas de cirugía y medicina estética. Según una encuesta de la British Association of Aesthetic Plastic Surgeons (BAAPS), el 15% de los 59 profesionales participantes había recibido a pacientes que llevaban imágenes de sí mismos modificadas mediante IA.
BAAPS advierte de que estas imágenes pueden confundirse con resultados quirúrgicos alcanzables. A diferencia de las referencias basadas en celebridades, muestran una versión digitalmente idealizada del propio paciente, lo que puede hacer que el resultado parezca más realista de lo que es.
La cirujana plástica Ms Nora Nugent, presidenta de BAAPS, señala que la IA no tiene en cuenta la anatomía individual, los antecedentes médicos, la cicatrización ni el envejecimiento. Por ello, considera que el objetivo de la consulta debe ser determinar qué desea el paciente y qué puede lograrse de forma segura y realista, no reproducir una imagen generada por un algoritmo.
Julie Scott, embajadora de la Body Dysmorphic Disorder Foundation y nurse prescriber independiente, subraya que el consentimiento debe incluir una explicación clara de las limitaciones del tratamiento y de las expectativas realistas. También recomienda que las clínicas documenten qué imágenes se han mostrado y cómo se han utilizado en la decisión del paciente, además de revisar cómo se procesan y almacenan las imágenes y los datos personales.
Scott indica que, si no se alcanza una comprensión compartida y realista, el tratamiento debería pausarse o no llevarse a cabo. Asimismo, alerta de que estas imágenes pueden reforzar una percepción distorsionada de la apariencia en pacientes con dismorfia corporal, por lo que aconseja realizar una evaluación psicológica y derivar cuando sea necesario.
BAAPS también expresa su preocupación por la posible consolidación de un ideal de belleza homogéneo, basado en rasgos simétricos y digitalmente perfeccionados. La asociación recomienda solicitar tanto la imagen original sin editar como la versión generada por IA, y utilizarlas junto con la fotografía clínica y el criterio profesional durante la consulta.
Fuente: Aesthetics.