Nueva revisión científica pone de relieve las carencias en el tratamiento de queloides en pieles oscuras
Introducción
El manejo de los queloides representa un desafío significativo en la práctica de la estética avanzada, especialmente en pacientes con fototipos elevados. Una reciente revisión publicada en 2024 subraya las notables lagunas existentes en la eficacia, seguridad y personalización de los tratamientos actuales para queloides en pieles de color. Este análisis, de especial interés para dermatólogos, médicos estéticos y profesionales de clínicas especializadas, actualiza el panorama terapéutico y llama la atención sobre la necesidad de enfoques diferenciados según el fototipo cutáneo.
Novedad o Tratamiento
La revisión, publicada en la revista Dermatology Times, analiza los tratamientos más utilizados en la actualidad para el control de queloides, destacando la frecuente ineficacia de los protocolos estándar en pacientes con pieles oscuras. Entre los tratamientos evaluados se incluyen infiltraciones intralesionales con corticoides (triancinolona acetonida), administración de 5-fluorouracilo, láseres fraccionados ablativos y no ablativos (CO2, Er:YAG, láser de colorante pulsado), crioterapia, microinyecciones de interferón, y abordajes combinados, así como el uso tópico de silicona o presión compresiva.
Características Técnicas
Las principales tecnologías empleadas en el tratamiento de los queloides abarcan:
– **Láser fraccionado de CO2**: Utilizado para remodelar el tejido cicatricial e inducir neocolagénesis. Potencias habituales de 10-30 W, longitudes de onda de 10.600 nm, marcas como Lumenis UltraPulse® o DEKA SmartXide Touch®.
– **Triancinolona intralesional**: Infiltraciones de 10-40 mg/ml, aplicadas cada 4-6 semanas.
– **5-Fluorouracilo (5-FU)**: Microinyecciones intralesionales en combinación con corticoides, concentraciones de 50 mg/ml.
– **Crioterapia**: Aplicada con nitrógeno líquido, especialmente eficaz en lesiones de pequeño tamaño.
– **Láser de colorante pulsado (PDL, 585-595 nm)**: Procedimientos para reducir el eritema y la vascularización de la lesión, marcas como Candela Vbeam®.
Innovaciones respecto a modelos anteriores
La revisión destaca el auge de las terapias combinadas, como la infiltración secuencial de triancinolona y 5-FU, asociadas al uso de láseres fraccionados, que han demostrado mejores tasas de respuesta y menores recidivas en comparación con los abordajes clásicos monoterápicos. Además, la incorporación de la tecnología láser de picosegundos (PicoSure® de Cynosure) y los sistemas de microagujas con radiofrecuencia fraccionada (Sylfirm X®, Morpheus8®) abre nuevas posibilidades para el tratamiento en fototipos altos, al reducir el riesgo de hiperpigmentación postinflamatoria.
Evidencia y Estudios recientes
Según un metaanálisis publicado en 2022 en *Journal of the American Academy of Dermatology*, la combinación de triancinolona con láser fraccionado de CO2 logra una reducción significativa del volumen queloideo en más del 60% de los pacientes, siendo especialmente eficaz en pieles oscuras siempre que se ajusten los parámetros energéticos. Sin embargo, la incidencia de hiperpigmentación postinflamatoria sigue siendo una limitación, reportándose en el 15-25% de los casos tratados en fototipos IV-VI.
Ventajas y Limitaciones
Entre las ventajas de las nuevas técnicas destacan:
– Mayor tasa de respuesta y menor recurrencia con protocolos combinados.
– Mejora en la tolerancia y reducción del dolor con técnicas no ablativas.
– Adaptabilidad de los parámetros láser y radiofrecuencia a fototipos altos.
Sin embargo, persisten limitaciones relevantes:
– Alto riesgo de hiperpigmentación postinflamatoria y discromías.
– Necesidad de múltiples sesiones y seguimiento prolongado.
– Costes elevados: equipos como láser CO2 ultrapulsado superan los 50.000 €, mientras dispositivos de microagujas con radiofrecuencia oscilan entre 20.000 y 60.000 €.
– Escasa estandarización de protocolos óptimos para pieles oscuras.
Opinión de Expertos
Dermatólogos y médicos estéticos coinciden en la urgencia de individualizar los tratamientos según el fototipo. El Dr. Javier Romero, especialista en cicatrices de la Clínica Dermatológica Internacional de Madrid, subraya: “En pieles oscuras, es imprescindible ajustar fluencias y técnicas para minimizar el riesgo pigmentario, y siempre combinar terapias para resultados sostenibles”. El uso de principios activos despigmentantes previos y posteriores al tratamiento, como ácido kójico o niacinamida, es cada vez más frecuente para prevenir discromías.
Aplicaciones prácticas en centros y clínicas de estética y medicina estética
Para clínicas y centros de estética avanzada, la revisión sugiere la necesidad de incorporar equipos versátiles y protocolos personalizados. Es fundamental:
– Realizar una correcta valoración del fototipo y antecedentes de hiperpigmentación.
– Optar por dispositivos láser con ajuste fino de parámetros (baja densidad energética, spot grande, enfriamiento epidérmico).
– Protocolo combinado: infiltración de triancinolona + láser fraccionado + cuidados despigmentantes tópicos.
– Informar al paciente del riesgo de recidiva y de pigmentación, y planificar revisiones periódicas.
Conclusiones
El tratamiento de queloides en pieles oscuras exige una actualización permanente de protocolos y una inversión en tecnologías adaptadas. Las terapias combinadas y el desarrollo de nuevos equipos han mejorado la eficacia, pero la seguridad pigmentaria debe ser la prioridad. La formación continua y la personalización seguirán siendo claves para los profesionales del sector.
(Fuente: www.dermatologytimes.com)