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Resultados de la transición de biológicos a inhibidores JAK en el manejo de la dermatitis atópica

Introducción

La dermatitis atópica (DA) representa uno de los mayores desafíos terapéuticos en las clínicas de medicina estética y dermatología avanzada, especialmente en pacientes adultos con formas moderadas o graves que requieren tratamiento sistémico. Tradicionalmente, los tratamientos biológicos como dupilumab han supuesto un avance significativo en el control de la DA refractaria. Sin embargo, la introducción y consolidación reciente de los inhibidores de la Janus quinasa (JAK) —como upadacitinib y abrocitinib— ha abierto nuevas posibilidades para el abordaje de esta patología, especialmente en pacientes que no responden adecuadamente o presentan efectos adversos con biológicos. Este artículo analiza el cambio de paradigma que supone la transición de pacientes de biológicos a inhibidores JAK, con especial atención a las implicaciones técnicas y prácticas para profesionales del sector estético y médico-estético.

Novedad o Tratamiento

El cambio de biológicos a inhibidores JAK en el tratamiento de la dermatitis atópica es una estrategia cada vez más utilizada en la práctica clínica, especialmente tras la aprobación por la EMA y la AEMPS de moléculas como upadacitinib (Rinvoq®, AbbVie) y abrocitinib (Cibinqo®, Pfizer) para DA moderada-grave en adultos y adolescentes. Estos tratamientos ofrecen un mecanismo de acción diferente, actuando a nivel intracelular e interfiriendo en la señalización de citocinas implicadas en la inflamación y prurito, lo que se traduce en una mayor rapidez de acción y, en muchos casos, un perfil de eficacia más amplio.

Características Técnicas

Mientras que los biológicos como dupilumab (Dupixent®, Sanofi-Regeneron) son anticuerpos monoclonales que bloquean la señalización de la IL-4 e IL-13, los inhibidores JAK modulan la actividad de múltiples citoquinas al inhibir la fosforilación de las proteínas JAK1, JAK2, JAK3 y TYK2. Upadacitinib y abrocitinib son inhibidores selectivos de JAK1, administrados por vía oral una vez al día, lo que aporta comodidad al paciente frente a la administración subcutánea bisemanal de dupilumab. La dosis estándar suele ser de 15-30 mg/día para upadacitinib y de 100-200 mg/día para abrocitinib, ajustándose en función de la respuesta clínica y el perfil de seguridad.

Innovaciones respecto a modelos anteriores

La principal innovación de los inhibidores JAK frente a los biológicos reside en su mecanismo intracelular y su capacidad para modular una cascada más amplia de vías inflamatorias. Además, los inhibidores JAK han demostrado una respuesta más rápida en la reducción del prurito (mejoría significativa en la primera semana), mientras que los biológicos suelen requerir varias semanas para alcanzar el pico de eficacia. Otro aspecto innovador es la menor incidencia de reacciones cutáneas locales, como las que puede ocasionar el dupilumab en algunos pacientes. Sin embargo, los JAK presentan retos en cuanto a monitorización hematológica y riesgo cardiovascular, requiriendo un seguimiento más estrecho.

Evidencia y Estudios recientes

Un estudio multicéntrico publicado en 2023 por Silverberg et al. en el *Journal of the American Academy of Dermatology* evaluó a pacientes con DA que realizaron cambio terapéutico de dupilumab a upadacitinib, evidenciando una mejoría clínica rápida y significativa en el EASI (Eczema Area and Severity Index) y reducción sustancial del prurito en más del 80% de los casos en menos de cuatro semanas. Otros trabajos similares han confirmado la superioridad de los inhibidores JAK en rapidez de acción, aunque con la necesidad de individualizar el perfil de seguridad, sobre todo en pacientes con factores de riesgo cardiovascular o antecedentes de trombosis.

Ventajas y Limitaciones

Entre las ventajas clave de los inhibidores JAK destacan la velocidad de respuesta, la comodidad de la administración oral y la reversibilidad rápida de efectos adversos tras la suspensión. No obstante, presentan ciertas limitaciones: necesidad de monitorización hematológica, riesgos potenciales de infecciones (herpes zóster), alteraciones en el perfil lipídico y, en casos excepcionales, trombosis venosa. El coste de los inhibidores JAK es similar al de los biológicos, situándose en torno a los 950-1.200 euros mensuales, aunque dependerá de la negociación con laboratorios y acuerdos con aseguradoras.

Opinión de Expertos

Dermatólogos expertos como la Dra. Aurora Guerra-Tapia, del Hospital 12 de Octubre de Madrid, destacan que «la transición de biológicos a JAK inhibidores es una opción estratégica en pacientes con respuesta insuficiente o intolerancia a los primeros, pero requiere una evaluación individualizada y monitorización estricta». Los expertos coinciden en que la selección óptima del paciente y la formación continua del equipo profesional son esenciales para maximizar los beneficios y minimizar riesgos.

Aplicaciones prácticas en centros y clínicas de estética y medicina estética

En el entorno profesional de la estética avanzada, el conocimiento y manejo de los inhibidores JAK permiten ofrecer alternativas personalizadas a pacientes con DA moderada-grave, mejorando la satisfacción y la fidelización. Es fundamental establecer protocolos de derivación y seguimiento colaborativo con dermatólogos para la selección y monitorización del tratamiento, así como informar adecuadamente sobre beneficios y riesgos. La integración de estas terapias en la oferta de la clínica puede diferenciar el servicio y posicionar el centro como referente en tratamientos de vanguardia para pieles sensibles y reactivas.

Conclusiones

La transición de terapias biológicas a inhibidores JAK en dermatitis atópica supone un avance relevante para el sector de la estética avanzada y la medicina estética. Los inhibidores JAK ofrecen rapidez, eficacia y comodidad, pero requieren un enfoque técnico riguroso y un seguimiento personalizado. La actualización constante y la colaboración multidisciplinar son claves para incorporar con éxito estas estrategias en la práctica diaria, aportando valor añadido y excelencia profesional a los centros y clínicas especializadas.

(Fuente: www.dermatologytimes.com)