Los vídeos sobre melasma en redes sociales generan alto interés pero baja fiabilidad informativa
Introducción
El melasma, una alteración pigmentaria cutánea de gran prevalencia, especialmente entre mujeres de fototipos III-V, se ha convertido en uno de los temas más demandados y comentados en el ámbito de la estética avanzada. La preocupación por el tono desigual de la piel y la búsqueda de soluciones eficaces han propiciado un auge de contenidos informativos en redes sociales, en particular en formato vídeo. Sin embargo, recientes análisis advierten sobre la escasa fiabilidad de buena parte de estos materiales, lo que plantea retos significativos para profesionales, gerentes y responsables de clínicas médico-estéticas.
Novedad: El impacto de los vídeos sobre melasma en redes sociales
La proliferación de vídeos sobre melasma en plataformas como Instagram, TikTok o YouTube ha multiplicado el alcance de la información estética, permitiendo a miles de usuarios acceder rápidamente a recomendaciones, tendencias y testimonios sobre tratamientos. Estos vídeos generan un nivel de interacción y engagement muy elevado, superando en ocasiones a contenidos avalados por fuentes clínicas o científicas tradicionales. Sin embargo, la calidad y precisión de la información difundida varía considerablemente, lo que puede conducir a expectativas poco realistas o a la adopción de prácticas poco recomendables en el entorno profesional.
Características técnicas de la información difundida
En el análisis de los contenidos audiovisuales sobre melasma, se observa una amplia heterogeneidad en cuanto a:
– Tipos de tratamientos mencionados: desde tópicos despigmentantes (hidroquinona, ácido kójico, ácido tranexámico) hasta procedimientos de aparatología avanzada (IPL, láser fraccionado, radiofrecuencia).
– Protocolos mostrados: algunos vídeos describen rutinas de cuidado domiciliario, mientras que otros se centran en técnicas avanzadas de cabina, aunque con frecuencia omitiendo detalles técnicos relevantes como parámetros energéticos, número de sesiones o intervalos recomendados.
– Uso de equipos: se citan marcas como Cynosure®, Lumenis® o Candela® para tratamientos láser, y plataformas como Mesoestetic® para peelings químicos, pero en muchos casos la información es incompleta o no se corresponde con protocolos aprobados.
– Recomendaciones sobre fotoprotección: si bien la importancia del SPF 50+ aparece reiteradamente, la correcta aplicación y reaplicación suele estar subrepresentada o explicada de forma imprecisa.
Innovaciones respecto a modelos anteriores de divulgación
A diferencia de los clásicos blogs o foros, el formato vídeo en redes sociales permite una comunicación más visual e inmediata, facilitando la demostración de procedimientos, antes y después, y experiencias personales. Esto representa una innovación relevante en la educación estética, pero a su vez incrementa el riesgo de simplificación excesiva y desinformación, ya que muchos vídeos se centran en resultados rápidos y espectaculares sin detallar limitaciones, contraindicaciones o la necesidad de diagnóstico profesional previo.
Evidencia y estudios recientes
Un estudio publicado en 2023 en la revista *Dermatology Times* analizó la calidad informativa de 200 vídeos sobre melasma en TikTok y YouTube. Los resultados muestran que, aunque el 78% de los vídeos alcanzaban un alto índice de interacción, solo el 23% contenía información clínicamente fiable, y menos del 10% estaba elaborado o supervisado por profesionales titulados en dermatología o medicina estética. Este desequilibrio supone un reto para la educación del paciente y la prevención de prácticas inadecuadas.
Ventajas y limitaciones
Ventajas:
– Mayor visibilidad de técnicas y resultados estéticos, lo que puede incrementar la demanda en clínicas.
– Potencial educativo si los contenidos son generados o validados por profesionales.
– Acceso a testimonios y casos reales que pueden ayudar en la decisión informada del paciente.
Limitaciones:
– Alta proporción de información inexacta o sin respaldo científico.
– Riesgo de trivialización de protocolos avanzados y banalización de efectos adversos.
– Fomento del intrusismo profesional y de la autogestión inadecuada de tratamientos.
Opinión de expertos
Diversos especialistas en medicina estética y dermatología subrayan la necesidad de que los centros y profesionales se impliquen activamente en la generación de contenido riguroso en redes sociales. La Dra. Marta Fernández, médico estético con amplia experiencia en pigmentación cutánea, señala: «Las redes sociales son una herramienta útil para la educación del paciente, siempre que los mensajes estén basados en evidencia y se explique claramente la necesidad de personalizar el tratamiento del melasma en función del fototipo, la profundidad de la lesión y las expectativas realistas».
Aplicaciones prácticas en centros y clínicas de estética y medicina estética
Para los responsables de clínicas médico-estéticas y centros de estética avanzada, la tendencia actual obliga a adoptar una doble estrategia:
– Monitorizar y analizar el tipo de contenidos consumidos por su público objetivo, identificando conceptos erróneos y dudas frecuentes.
– Generar sus propios materiales audiovisuales, con información técnica adaptada a la audiencia general pero sin perder el rigor profesional. Es recomendable incluir siempre referencias a equipos utilizados (ej. láser Q-switched, IPL, peelings con ácido tranexámico), protocolos estándar y la importancia del diagnóstico individualizado.
– Formar al personal sobre los riesgos de la información no verificada en redes y promover la consulta presencial antes de iniciar cualquier tratamiento despigmentante.
Conclusiones
El auge de los vídeos sobre melasma en redes sociales supone una oportunidad para visibilizar los tratamientos avanzados disponibles en el sector estético, pero también un riesgo si la información carece de rigor profesional. Los centros de estética y clínicas médico-estéticas deben posicionarse como fuentes de referencia, generando contenidos fiables y actualizados que ayuden a contrarrestar la desinformación, fidelizar al paciente y potenciar la demanda de tratamientos seguros y efectivos.
(Fuente: www.dermatologytimes.com)