Jasper Therapeutics presenta resultados positivos en fase 1b/2a de Briquilimab para urticaria crónica espontánea
Introducción
El sector de la estética avanzada y la medicina estética se encuentra en una constante búsqueda de soluciones innovadoras para abordar las alteraciones cutáneas que impactan en la calidad de vida y la autopercepción de los pacientes. La urticaria crónica espontánea (UCE) representa uno de los retos más relevantes en la práctica clínica de dermatólogos y profesionales de la estética avanzada, debido a la persistencia de los síntomas, la resistencia a los tratamientos convencionales y el impacto negativo en la imagen corporal. En este contexto, la biotecnológica Jasper Therapeutics ha anunciado recientemente resultados positivos en el estudio clínico de fase 1b/2a sobre Briquilimab, un nuevo anticuerpo monoclonal dirigido contra el receptor de la interleucina-33 (IL-33R), para el tratamiento de la UCE.
Novedad o Tratamiento
Briquilimab es un anticuerpo monoclonal humano diseñado para inhibir la vía de la interleucina-33, implicada en la activación de mastocitos y basófilos, células clave en la fisiopatología de la urticaria crónica. Este fármaco de última generación está orientado a pacientes con UCE que no responden adecuadamente a antihistamínicos de segunda generación y/o a omalizumab, que hasta ahora constituía la principal alternativa biológica. La introducción de Briquilimab supone un avance en el abordaje de perfiles refractarios, ampliando el arsenal terapéutico disponible para dermatólogos y médicos estéticos que tratan alteraciones cutáneas persistentes y resistentes.
Características Técnicas
Briquilimab (también conocido como JSP191) es un anticuerpo monoclonal IgG4 que actúa bloqueando el receptor de IL-33 en la superficie de células inmunes implicadas en la cascada inflamatoria de la urticaria. Su administración es subcutánea, con una pauta inicial de carga seguida de dosis de mantenimiento cada 4 semanas, lo que facilita la integración en protocolos ambulatorios habituales en clínicas de estética avanzada y consultorios dermatológicos. Los primeros estudios sugieren una farmacocinética favorable, con un perfil de seguridad comparable al de otros biológicos aprobados para indicaciones dermatológicas.
Innovaciones respecto a modelos anteriores
Tradicionalmente, el manejo de la urticaria crónica espontánea se limitaba a antihistamínicos, corticosteroides sistémicos y, en casos refractarios, omalizumab (anti-IgE). Briquilimab introduce una innovación relevante al actuar sobre la vía de la IL-33, distinta a la mediada por IgE, permitiendo abordar mecanismos patogénicos alternativos. Esta diferenciación lo posiciona como una opción terapéutica para pacientes que no experimentan mejoría con el anti-IgE, así como una herramienta potencial para el tratamiento combinado en casos complejos.
Evidencia y Estudios recientes
El anuncio de Jasper Therapeutics se basa en los resultados actualizados del estudio de fase 1b/2a, presentados en 2024, que incluyó a pacientes adultos con UCE refractaria a terapias estándar. Los datos muestran una reducción estadísticamente significativa de los síntomas y la frecuencia de brotes respecto a placebo, con mejoría en la puntuación UAS7 (Urticaria Activity Score over 7 days). En el estudio, el 68% de los pacientes tratados con Briquilimab experimentaron una reducción de al menos el 75% en la actividad de la urticaria tras 12 semanas (Jasper Therapeutics, datos presentados en 2024). Estos resultados se alinean con la evidencia emergente que posiciona la vía de la IL-33 como un nuevo objetivo terapéutico prometedor en la urticaria crónica espontánea (Gadkari et al., 2022, Journal of Dermatological Science).
Ventajas y Limitaciones
Entre las principales ventajas, destaca la especificidad de Briquilimab para la vía IL-33, su perfil de administración cómoda y la posibilidad de integración en protocolos personalizados para pacientes con mala respuesta a terapias previas. Además, su uso puede reducir la necesidad de corticosteroides sistémicos, minimizando así los efectos adversos asociados a estos fármacos.
Como limitaciones, cabe señalar que los datos de eficacia y seguridad provienen aún de estudios en fases tempranas, siendo necesaria una confirmación en ensayos de mayor tamaño y seguimiento a largo plazo. Asimismo, se desconoce el precio final de comercialización, aunque se estima que se situará en el rango de otros biológicos innovadores (entre 600 y 900 euros por dosis mensual en mercados comparables).
Opinión de Expertos
Diversos dermatólogos y especialistas en medicina estética consultados valoran positivamente la aparición de alternativas biológicas como Briquilimab, subrayando la importancia de disponer de tratamientos dirigidos a nuevas dianas inmunológicas. Según el Dr. Andrés García, dermatólogo en Madrid, “la llegada de Briquilimab podría cambiar el paradigma terapéutico en la urticaria crónica resistente, permitiendo un abordaje más personalizado y efectivo en clínicas y consultas privadas”.
Aplicaciones prácticas en centros y clínicas de estética y medicina estética
La disponibilidad de Briquilimab abre nuevas posibilidades para integrar tratamientos biológicos avanzados en la cartera de servicios de clínicas médico-estéticas y centros de dermatología avanzada. Profesionales pueden combinar este biológico con terapias de apoyo como la fototerapia, el uso de dispositivos láser para el control de lesiones residuales y protocolos dermocosméticos personalizados. El perfil de administración subcutánea permite su manejo en entornos ambulatorios, optimizando la atención y el seguimiento del paciente crónico. Además, el acceso a estas terapias posiciona a los centros como referentes en la gestión integral de alteraciones cutáneas complejas.
Conclusiones
La irrupción de Briquilimab como tratamiento innovador en urticaria crónica espontánea supone un avance significativo para el sector de la estética avanzada y la medicina estética. Su mecanismo de acción diferenciado y los resultados preliminares positivos abren nuevas perspectivas para el abordaje de pacientes refractarios, con potencial para mejorar tanto los resultados clínicos como la satisfacción del paciente. Los profesionales del sector deben mantenerse actualizados sobre la evolución de la evidencia y valorar la integración de estas nuevas terapias en la práctica diaria, adaptando los protocolos a las necesidades de cada perfil de paciente.
(Fuente: www.dermatologytimes.com)