Guía francesa actualizada incorpora los últimos avances en terapias sistémicas para la psoriasis
Introducción
La psoriasis, una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, representa un desafío relevante para los profesionales de la estética avanzada y la medicina estética, especialmente en la gestión de casos moderados a graves que acuden a clínicas y centros privados. En los últimos años, el arsenal terapéutico ha crecido notablemente, especialmente con el desarrollo de fármacos biológicos y nuevas moléculas orales. La reciente actualización de las guías clínicas francesas sobre tratamiento sistémico de la psoriasis, publicada en 2024, supone un punto de referencia técnico de gran utilidad para dermatólogos estéticos, médicos estéticos y técnicos especialistas que buscan protocolos de vanguardia y aval científico.
Novedad o Tratamiento
La actualización de las guías francesas incorpora los avances más recientes en terapias sistémicas para la psoriasis, destacando la integración de nuevos biológicos, como los inhibidores de la interleucina 17 (IL-17) y de la interleucina 23 (IL-23), y los moduladores orales más selectivos. Estas directrices revisadas orientan sobre el uso racional de medicamentos como secukinumab (Cosentyx®), ixekizumab (Taltz®), risankizumab (Skyrizi®), guselkumab (Tremfya®), tildrakizumab (Ilumetri®), y apremilast (Otezla®), entre otros. Además, la guía enfatiza la importancia de la personalización del tratamiento según el perfil clínico, comorbilidades y preferencias del paciente.
Características Técnicas
Los biológicos anti-IL-17 y anti-IL-23 han demostrado mayor eficacia y rapidez de respuesta frente a las terapias tradicionales, como metotrexato, ciclosporina o acitretina. Por ejemplo, secukinumab y ixekizumab, ambos administrados por vía subcutánea, ofrecen tasas de aclaramiento cutáneo superiores al 80% en 12-16 semanas, según los ensayos clínicos recientes. Los anti-IL-23 como guselkumab y risankizumab presentan ventajas adicionales en cuanto a la duración del efecto y la reducción de la frecuencia de administración (cada 8 a 12 semanas tras la inducción).
Por su parte, apremilast, inhibidor oral de la fosfodiesterasa 4 (PDE4), se posiciona como una opción para pacientes que no toleran o no desean terapias inyectables, con un perfil de seguridad favorable y sin necesidad de monitorización analítica frecuente.
Innovaciones respecto a modelos anteriores
La principal innovación de la actualización francesa radica en la inclusión de los inhibidores selectivos de IL-23 y la optimización de algoritmos terapéuticos que priorizan la eficacia clínica y la seguridad a largo plazo. El documento también sugiere una transición más ágil entre fármacos en caso de respuesta insuficiente, algo que no se consideraba explícitamente en las guías previas de 2019. Además, se han incorporado criterios más claros para la elección de terapia sistémica en función de factores como el índice PASI, la afectación articular y la presencia de comorbilidades metabólicas o cardiovasculares.
Evidencia y Estudios recientes
Un metaanálisis publicado en 2023 en «Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology» confirmó la superioridad de los biológicos anti-IL-17 y anti-IL-23 frente a las terapias convencionales, alcanzando tasas de PASI 90 (mejoría del 90% en lesiones) superiores al 70%. Otro estudio multicéntrico francés de 2022 demostró que guselkumab y risankizumab no solo mantienen la eficacia a largo plazo, sino que también presentan menor riesgo de infecciones graves en comparación con anti-TNF como adalimumab.
Ventajas y Limitaciones
Entre las ventajas principales de los nuevos esquemas destacan la mayor tasa de aclaramiento, la menor frecuencia de administración y un perfil de seguridad más favorable, lo que facilita la adherencia. Sin embargo, la principal limitación sigue siendo el coste elevado de estos medicamentos, con precios aproximados de 8.000 a 15.000 € anuales para los biológicos de última generación. Además, requieren prescripción y supervisión médica especializada, por lo que su uso en el entorno estético se centra en la colaboración multidisciplinar con dermatología médica.
Opinión de Expertos
El Dr. François Aubin, dermatólogo y miembro del comité redactor de la guía, subraya: “La llegada de nuevos inhibidores de IL-23 ha supuesto una revolución en el control de la psoriasis moderada-grave, permitiendo ajustar el tratamiento a la realidad individual del paciente y mejorar la calidad de vida de forma sostenida”. Otros expertos coinciden en que la actualización francesa sirve como modelo adaptable para otros países europeos, por su enfoque práctico y basado en la evidencia.
Aplicaciones prácticas en centros y clínicas de estética y medicina estética
Aunque la prescripción de terapias sistémicas es competencia médica, las nuevas directrices impactan directamente en la práctica diaria de clínicas estéticas. La colaboración con dermatólogos para la derivación, seguimiento y manejo integral del paciente psoriásico es clave. La posibilidad de combinar terapias sistémicas con tratamientos tópicos, fototerapia (UVB de banda estrecha) o aparatología avanzada (láser excimer, LED de alta potencia) permite optimizar resultados estéticos y minimizar los brotes. Además, los centros pueden ofrecer protocolos complementarios de hidratación, manejo de efectos secundarios cutáneos y asesoramiento dermocosmético, alineados con las recomendaciones actuales.
Conclusiones
La actualización de las guías francesas sobre terapias sistémicas en psoriasis refuerza la tendencia hacia una medicina personalizada, eficaz y segura, con impacto directo en la práctica de la estética avanzada. El conocimiento de estos avances permite a los profesionales de la estética y la medicina estética colaborar activamente en el abordaje integral del paciente, mejorando los protocolos y la experiencia clínica en los centros especializados.
(Fuente: www.dermatologytimes.com)