El Parlamento británico propone licencias urgentes para procedimientos estéticos no quirúrgicos
Introducción
El sector de la estética avanzada y la medicina estética vive una etapa de profunda transformación normativa y profesionalización. En un reciente informe publicado por el Comité de Mujeres e Igualdad del Parlamento británico, se reclama la implantación inmediata de un sistema de licencias para los procedimientos estéticos no quirúrgicos, la prohibición tajante de los “liquid BBL” y un control reforzado sobre el turismo estético internacional. Estas propuestas, que responden a la creciente demanda y diversificación de tratamientos mínimamente invasivos, ponen de relieve la necesidad de elevar los estándares de seguridad y calidad en el sector, tanto en el Reino Unido como en el resto de Europa.
Novedad o Tratamiento
El informe presentado destaca tres puntos clave: la urgencia de regular mediante licencias los tratamientos estéticos no quirúrgicos (como el uso de toxina botulínica, rellenos dérmicos, hilos tensores o dispositivos de energía como radiofrecuencia y láser), la prohibición inmediata de la técnica conocida como “liquid BBL” (Brazilian Butt Lift mediante rellenos inyectables líquidos), y la necesidad de endurecer la regulación sobre el turismo estético, especialmente para aquellos pacientes que viajan al extranjero para someterse a procedimientos de alto riesgo.
Características Técnicas
Actualmente, el sector engloba una amplia gama de procedimientos no quirúrgicos realizados con aparatología avanzada (láseres de diodo, IPL, ultrasonidos focalizados de alta intensidad -HIFU-, radiofrecuencia multipolar, criolipólisis) y productos inyectables (ácido hialurónico, hidroxiapatita cálcica, poliláctico, toxina botulínica, entre otros). La carencia de un sistema de licencias específico deja en manos de los propios centros y profesionales la decisión sobre los protocolos, la formación requerida y el seguimiento de complicaciones. Por su parte, los “liquid BBL”, realizados con rellenos líquidos de diversas composiciones, presentan riesgos elevados de embolismo, necrosis y complicaciones estéticas graves, en parte por la falta de estudios y protocolos homologados.
Innovaciones respecto a modelos anteriores
El informe británico subraya la necesidad de avanzar hacia un modelo de licencia similar al que ya existe en países como Francia o Alemania, donde los protocolos están regulados y los profesionales deben acreditar formación específica y experiencia continuada. Frente a enfoques anteriores, basados en la autorregulación o en la formación básica, la nueva propuesta aboga por controles de calidad verificables, inspecciones periódicas, registro obligatorio de equipos (como láseres de última generación: Cynosure Elite+, Lumenis M22, Alma Harmony XL PRO), y la trazabilidad de los productos utilizados en inyectables y aparatología.
Evidencia y Estudios recientes
Numerosos estudios recientes avalan la necesidad de regulación. Según un metaanálisis publicado en 2022 en el *Aesthetic Surgery Journal*, el 15% de las complicaciones graves asociadas a procedimientos no quirúrgicos están relacionadas con la falta de experiencia del profesional o el uso de productos no homologados. En el caso de los “liquid BBL”, un informe de la British Association of Aesthetic Plastic Surgeons (BAAPS) de 2023 advierte que la mortalidad y complicaciones severas son significativamente más elevadas frente a técnicas tradicionales como el lipofilling autólogo. Los datos subrayan la importancia de establecer estándares claros de formación, registro de productos y trazabilidad del paciente.
Ventajas y Limitaciones
La instauración de un sistema de licencias aportaría ventajas sustanciales en términos de seguridad, confianza del paciente y reputación del sector profesional, facilitando también la detección de prácticas fraudulentas y la retirada de productos no homologados. Sin embargo, la transición puede implicar costes añadidos para centros y clínicas (cambios en los protocolos, inversión en formación acreditada, tasas de licencia), además de una posible ralentización en la incorporación de nuevas tecnologías y tratamientos en el mercado.
Opinión de Expertos
Profesionales de referencia en el sector, como la Dra. Patricia Gutiérrez Ontalvilla (presidenta de la Sociedad Española de Medicina Estética, SEME), han manifestado que la regulación mediante licencias es una demanda histórica que favorecería la profesionalización y la protección tanto de los pacientes como de los profesionales. “La ausencia de regulación específica es una de las principales amenazas para la calidad y la seguridad en el sector”, destaca la doctora. Asimismo, expertos en aparatología como el Dr. Jorge Planas subrayan la importancia de que solo equipos certificados (por ejemplo, Candela GentleLase Pro, Cutera Xeo, DEKA SmartXide) sean manejados por personal autorizado.
Aplicaciones prácticas en centros y clínicas de estética y medicina estética
En la práctica, la implantación de licencias supondrá la obligación de acreditar la formación del personal (cursos oficiales, másteres universitarios, participación en congresos internacionales como IMCAS o AMWC), la adaptación de protocolos de seguridad y la actualización de equipos conforme a la normativa europea (marcado CE, registro sanitario). Los centros deberán establecer circuitos de trazabilidad para cada tratamiento, realizar consentimientos informados exhaustivos y registrar los lotes de productos utilizados (especialmente en rellenos y toxina botulínica). Además, se prevé un mayor control sobre la publicidad y la información facilitada al paciente, en línea con las tendencias de transparencia y ética profesional.
Conclusiones
La propuesta del Parlamento británico de implantar un sistema de licencias urgente para los procedimientos estéticos no quirúrgicos, prohibir los “liquid BBL” y controlar el turismo estético, marca un punto de inflexión en la evolución del sector. Para los centros y clínicas de estética avanzada y medicina estética en España, anticiparse a estas tendencias regulatorias será clave para mantener la excelencia, la seguridad y la competitividad en un mercado cada vez más exigente y profesionalizado.
(Fuente: aestheticmed.co.uk)