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El desequilibrio del microbioma puede incrementar el riesgo de infección tras la colocación de expansores tisulares

Introducción
En el ámbito de la estética avanzada y la medicina estética, la colocación de expansores tisulares es una técnica consolidada para procedimientos de reconstrucción mamaria y manejo de defectos cutáneos. Sin embargo, una de las complicaciones más temidas sigue siendo la infección del sitio quirúrgico, que puede comprometer tanto el resultado estético como la seguridad del paciente. Recientes investigaciones han comenzado a poner el foco en un nuevo factor: el desequilibrio del microbioma cutáneo como potencial responsable del aumento del riesgo de infección tras la implantación de expansores tisulares.

Novedad o Tratamiento
El interés creciente por el microbioma cutáneo en medicina estética ha dado pie a la incorporación de prácticas y protocolos destinados a preservar o restaurar el equilibrio bacteriano de la piel antes y después de procedimientos invasivos como la colocación de expansores. El protocolo tradicional suele centrarse en la asepsia y el uso de antibióticos profilácticos, pero las nuevas evidencias apuntan a la necesidad de considerar estrategias que contemplen la salud microbiana de la piel, como el uso de productos tópicos prebióticos y probióticos, adaptados a las necesidades del paciente y el procedimiento.

Características Técnicas
Los expansores tisulares, como el Mentor CPX4 o el Allergan 133, están compuestos por silicona y presentan una válvula de acceso para el llenado progresivo postoperatorio. La técnica de implantación implica la creación de un bolsillo subcutáneo, lo que altera la barrera cutánea y puede favorecer un desequilibrio en el microbioma local. La utilización de soluciones antisépticas (por ejemplo, clorhexidina al 2%, povidona yodada) y antibióticos sistémicos es estándar, pero estos agentes también afectan la diversidad bacteriana, lo que, según estudios recientes, podría ser contraproducente en determinados casos.

Innovaciones respecto a modelos anteriores
Actualmente, algunas casas comerciales, como Polytech y Sientra, han lanzado expansores con superficies texturizadas y recubrimientos antibacterianos destinados a reducir la colonización bacteriana sobre la prótesis. Además, están surgiendo kits quirúrgicos que incluyen apósitos y soluciones específicas para minimizar la disrupción del microbioma cutáneo, como los apósitos impregnados con plata o los sprays probióticos de última generación. Estas innovaciones reflejan el avance hacia una cirugía más respetuosa con la ecología cutánea.

Evidencia y Estudios recientes
Un estudio publicado en 2023 en *Plastic and Reconstructive Surgery* analizó la relación entre la composición del microbioma cutáneo y la incidencia de infecciones tras la colocación de expansores tisulares. Los resultados mostraron que los pacientes con una menor diversidad bacteriana y un predominio de bacterias patógenas, como *Staphylococcus aureus*, presentaban un riesgo significativamente mayor de desarrollar infecciones del sitio quirúrgico. La manipulación agresiva del microbioma, ya sea por exceso de antisepsia o por uso indiscriminado de antibióticos, se asoció a una mayor disbiosis y a peores resultados postoperatorios.

Ventajas y Limitaciones
La incorporación de estrategias de preservación del microbioma cutáneo como complemento a la técnica aséptica tradicional puede reducir el riesgo de infección y mejorar la integración del expansor. Sin embargo, aún existen limitaciones: la estandarización de protocolos, la variabilidad interindividual del microbioma y el coste añadido de productos específicos (con precios que pueden oscilar entre 30 y 100€ por tratamiento complementario). Además, la evidencia clínica, aunque prometedora, todavía es insuficiente para recomendar cambios drásticos en los protocolos de todos los centros.

Opinión de Expertos
Profesionales como la Dra. Marta Sánchez, directora médica de la Clínica Estética Avanzada DERMA, subrayan que “la individualización del protocolo pre y postquirúrgico, considerando el estado del microbioma cutáneo, puede marcar la diferencia en la tasa de complicaciones. Aunque la microbiota es aún una frontera emergente, la tendencia internacional apunta a incluir test de microbioma y tratamientos adyuvantes en protocolos de cirugía estética avanzada”. Por su parte, la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) recomienda un enfoque prudente, valorando cada caso y evitando la sobreutilización de antibióticos.

Aplicaciones prácticas en centros y clínicas de estética y medicina estética
En la actualidad, los centros de estética avanzada y clínicas médico-estéticas pueden implementar protocolos que incluyan el análisis previo del microbioma cutáneo, la selección de productos tópicos no agresivos y la formación del personal en prácticas respetuosas con la microbiota. Marcas como ISDIN, Mesoestetic y Dermalogica ofrecen líneas de productos orientados a preservar el equilibrio bacteriano. Además, la introducción de apósitos avanzados y sprays probióticos en el postoperatorio inmediato es una tendencia en auge en clínicas de alto nivel.

Conclusiones
El desequilibrio del microbioma cutáneo emerge como un factor clave en el riesgo de infección tras la colocación de expansores tisulares en medicina estética. La adaptación de los protocolos tradicionales hacia una mayor consideración de la ecología microbiana de la piel puede suponer una ventaja competitiva y clínica para los centros y clínicas especializados. Sin embargo, la necesidad de más estudios y la individualización de los tratamientos siguen siendo imprescindibles para optimizar los resultados y minimizar complicaciones en el entorno real de la estética avanzada.

(Fuente: plasticsurgerypractice.com)