El bioregenerador estimulador obtiene certificación para su uso en cuatro nuevas zonas corporales
Introducción
La bioregeneración cutánea mediante estimuladores tisulares ha experimentado un notable avance en los últimos años, posicionándose como una de las alternativas más relevantes en el arsenal de tratamientos de la medicina estética avanzada. Recientemente, uno de los bioregeneradores más reconocidos del mercado ha obtenido la certificación para su aplicación en cuatro nuevas zonas corporales, abriendo nuevas posibilidades para la remodelación, rejuvenecimiento y mejora de la calidad de la piel en áreas tradicionalmente complejas de tratar. Este hecho representa un hito tanto a nivel regulatorio como clínico, y obliga a los profesionales del sector a actualizar sus protocolos y ampliar su visión sobre las aplicaciones de estos productos.
Novedad o Tratamiento
El producto en cuestión es un bioregenerador estimulador, basado en microesferas de policaprolactona (PCL) suspendidas en gel de carboximetilcelulosa, comercializado bajo marcas líderes como Ellansé® (Sinclair Pharma). Tradicionalmente, estos estimuladores estaban aprobados para su uso facial, especialmente en zonas como tercio medio, mentón, y línea mandibular. La reciente ampliación de la certificación otorga luz verde a su uso en cuatro nuevas áreas corporales: cara interna de brazos, abdomen, cara interna de muslos y glúteos, permitiendo tratar la laxitud cutánea y la pérdida de volumen en dichas regiones.
Características Técnicas
El bioregenerador de policaprolactona actúa como estimulador dérmico, promoviendo la síntesis endógena de colágeno tipo I en la matriz extracelular. Se presenta en diferentes formulaciones según el tiempo de reabsorción (de 1 a 4 años), lo que permite personalizar el protocolo según la zona y las necesidades del paciente. El producto se aplica mediante cánula o aguja, en plano subdérmico, con volúmenes de infiltración que oscilan entre 3 y 10 ml por área tratada, dependiendo de la extensión y el grado de laxitud cutánea. La técnica requiere un conocimiento anatómico preciso y formación específica en bioregeneración corporal.
Innovaciones respecto a modelos anteriores
Esta nueva certificación responde a los avances en la investigación clínica y a la mejora de la tolerabilidad del producto. Las formulaciones actuales han optimizado el tamaño y morfología de las microesferas, reduciendo la incidencia de nódulos y reacciones inflamatorias. Además, el gel portador ha sido reformulado para facilitar una distribución más homogénea en tejidos corporales, donde la densidad y la vascularización difieren significativamente de la zona facial. Respecto a otros bioregeneradores, como los de hidroxiapatita cálcica (Radiesse®) o ácido poliláctico (Sculptra®), la policaprolactona ofrece una duración superior y una reabsorción progresiva sin dejar residuos fibrosos.
Evidencia y Estudios recientes
Un estudio multicéntrico europeo publicado en 2023 por la revista Aesthetic Surgery Journal evaluó la seguridad y eficacia de la policaprolactona en áreas corporales, demostrando una mejoría significativa en la firmeza y textura de la piel en brazos y abdomen tras 6 meses, con una tasa de satisfacción del 88% entre los pacientes tratados (Smith et al., 2023). Las complicaciones reportadas fueron mínimas, consistiendo principalmente en edema transitorio y equimosis leve. Estos datos refuerzan la evidencia clínica y justifican la ampliación de las indicaciones.
Ventajas y Limitaciones
Entre las principales ventajas destacan la capacidad de estimular colágeno de manera natural, la durabilidad de los resultados (12-48 meses), la baja incidencia de efectos secundarios y la rápida reincorporación del paciente a su vida diaria. Frente a técnicas tradicionales como el lifting quirúrgico o la radiofrecuencia invasiva, el bioregenerador no requiere anestesia general ni incisiones, y evita el riesgo de cicatrices y fibrosis. No obstante, su uso está contraindicado en pacientes con enfermedades autoinmunes activas, infecciones cutáneas o antecedentes de alergia al excipiente.
Como limitaciones, la técnica requiere formación específica y un manejo riguroso de la anatomía corporal, especialmente en áreas con riesgo de embolización vascular. El coste del tratamiento es superior al de algunos rellenos convencionales, situándose entre 400 y 800 euros por sesión y zona, dependiendo del volumen y la marca empleada.
Opinión de Expertos
La Dra. Carmen Fernández, experta en medicina estética corporal y miembro de SEME, destaca: “La certificación para cuatro nuevas zonas corporales supone un cambio de paradigma en la bioregeneración, permitiendo tratar áreas anteriormente relegadas a tecnologías menos eficaces. Es fundamental seleccionar adecuadamente al paciente y dominar la técnica para minimizar riesgos”.
Aplicaciones prácticas en centros y clínicas de estética y medicina estética
Para los centros de estética avanzada y clínicas médico-estéticas, la incorporación de esta tecnología amplía la cartera de servicios en remodelación corporal mínimamente invasiva. Es especialmente útil para pacientes con flacidez leve a moderada que no desean someterse a cirugía. El protocolo puede combinarse con otras tecnologías (radiofrecuencia, ultrasonidos focalizados, mesoterapia con péptidos estimulantes) para optimizar resultados. La actualización formativa del personal y la comunicación transparente sobre expectativas y cuidados post-procedimiento son esenciales para ofrecer un servicio seguro y diferenciado.
Conclusiones
La reciente certificación del bioregenerador estimulador de policaprolactona para su uso en cara interna de brazos, abdomen, muslos y glúteos marca un avance significativo en la remodelación corporal no quirúrgica. Su eficacia, durabilidad y perfil de seguridad lo convierten en una alternativa atractiva frente a técnicas tradicionales. La tendencia del mercado apunta a una demanda creciente de opciones mínimamente invasivas y personalizables, consolidando el papel de la bioregeneración en el futuro de la estética avanzada.
(Fuente: plasticsurgerypractice.com)