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Los agonistas de GLP-1: Implicaciones y recomendaciones clínicas para la salud cutánea

Introducción

En los últimos años, el uso de agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) ha experimentado un crecimiento exponencial, especialmente en el ámbito del control del peso corporal y la diabetes tipo 2. Medicamentos como semaglutida (Ozempic®, Wegovy®) y liraglutida (Saxenda®) han irrumpido en la práctica clínica, y cada vez es más frecuente encontrar pacientes en tratamiento con estos fármacos en las consultas de medicina estética y centros de estética avanzada. Ante este escenario, es crucial que los profesionales del sector comprendan el impacto de los GLP-1 en la salud cutánea, así como las implicaciones prácticas que conlleva su uso en protocolos estéticos y médico-estéticos.

Novedad o Tratamiento

Los agonistas de GLP-1 son fármacos inyectables utilizados fundamentalmente para la reducción de peso y el control glucémico. Su mecanismo de acción reside en la estimulación de la secreción de insulina y la inhibición del apetito a través del receptor GLP-1. En el campo de la estética avanzada, la creciente popularidad de estos medicamentos está generando nuevas oportunidades y desafíos, en particular en lo relativo a la integridad, calidad y elasticidad cutánea tras la pérdida ponderal rápida.

Características Técnicas

Los GLP-1, como semaglutida (Wegovy®, Ozempic®) y liraglutida (Saxenda®), son péptidos sintéticos administrados por vía subcutánea, generalmente una vez a la semana en el caso de semaglutida. Estos fármacos actúan a nivel central y periférico, modulando el metabolismo y favoreciendo la pérdida de peso. Los pacientes suelen experimentar descensos de entre un 10% y un 15% de su peso corporal en un periodo de 6 a 12 meses. Este cambio rápido puede tener consecuencias directas sobre los tejidos dérmicos y subcutáneos, manifestándose en flacidez, descolgamiento y pérdida de volumen facial y corporal.

Innovaciones respecto a modelos anteriores

A diferencia de las terapias tradicionales basadas únicamente en dieta y ejercicio, los agonistas de GLP-1 ofrecen una reducción de peso más significativa y sostenida. Esta rapidez y magnitud del cambio corporal supone un reto para la piel, que no siempre es capaz de adaptarse adecuadamente, sobre todo en pacientes de mediana edad o con antecedentes de laxitud cutánea. De hecho, en comparación con la cirugía bariátrica, los GLP-1 producen una pérdida ponderal menos abrupta, pero aun así suficientemente intensa como para requerir intervenciones complementarias en medicina estética.

Evidencia y Estudios recientes

Diversos estudios recientes han comenzado a analizar el impacto de los agonistas de GLP-1 sobre la calidad cutánea. Un artículo publicado en *Dermatologic Therapy* (2023) señala que, si bien no se han identificado efectos adversos cutáneos graves asociados a estos fármacos, sí se ha observado un aumento en la demanda de procedimientos de tensado cutáneo, rellenos dérmicos y bioestimulación tras la pérdida de peso inducida. Otro estudio de 2022 en *Obesity Surgery* resalta que la incidencia de flacidez cutánea es menor que tras cirugía bariátrica, pero aún significativa, especialmente en pacientes mayores de 40 años.

Ventajas y Limitaciones

Entre las ventajas de los GLP-1 destaca la posibilidad de controlar el peso de manera menos invasiva que con la cirugía, lo que permite planificar intervenciones estéticas de forma más controlada. No obstante, la rápida reducción de tejido adiposo puede provocar descolgamiento cutáneo, vaciamiento facial y acentuación de surcos y arrugas. Además, existe el riesgo de que los pacientes no sean conscientes de la importancia de prevenir la laxitud cutánea asociada, lo que obliga a los profesionales a adoptar un enfoque integral y preventivo.

Opinión de Expertos

El Dr. Michael Gold, dermatólogo reconocido internacionalmente, recomienda en su práctica clínica la combinación de terapias de tensado cutáneo mediante radiofrecuencia fraccionada (ej. Morpheus8® de InMode), ultrasonidos focalizados de alta intensidad (HIFU, como Ultherapy®) y protocolos de bioestimulación con hidroxiapatita cálcica (Radiesse®) o ácido poliláctico (Sculptra®) para mitigar los efectos secundarios cutáneos de los GLP-1. Por su parte, la Dra. Geeta Lal incide en la importancia de la valoración previa y el seguimiento estrecho de estos pacientes, así como la recomendación de tratamientos domiciliarios con retinoides y antioxidantes tópicos.

Aplicaciones prácticas en centros y clínicas de estética y medicina estética

Para los centros y clínicas de estética avanzada, la integración de protocolos específicos para pacientes en tratamiento con GLP-1 es ya una tendencia al alza. Se recomienda:

– Realizar una valoración inicial exhaustiva, identificando zonas de alto riesgo de flacidez (cara, cuello, abdomen, brazos).
– Proponer tratamientos preventivos y correctivos: radiofrecuencia, HIFU, bioestimulación con inductores de colágeno y rellenos volumétricos.
– Protocolos personalizados combinando aparatología (Thermage®, Morpheus8®, Ultherapy®), mesoterapia con péptidos y factores de crecimiento, y procedimientos mínimamente invasivos.
– Informar sobre la importancia de la hidratación cutánea y el uso de cosméticos con péptidos, ácido hialurónico y antioxidantes.
– Establecer revisiones periódicas para ajustar el tratamiento según la evolución del paciente.

Conclusiones

El auge de los agonistas de GLP-1 está modificando el perfil de los pacientes que acuden a centros de estética avanzada y clínicas médico-estéticas. Comprender el impacto de estos fármacos en la salud cutánea y adaptar los protocolos de tratamiento es esencial para ofrecer resultados óptimos y prevenir complicaciones estéticas. La colaboración multidisciplinar, la personalización de tratamientos y la actualización constante en nuevas tecnologías y principios activos serán claves en el éxito profesional en este entorno en rápida evolución.

(Fuente: www.dermatologytimes.com)