La radiofrecuencia fraccionada con microagujas se posiciona como tratamiento de elección para el eritema de la rosácea
Introducción
En el ámbito de la medicina estética, el tratamiento del eritema asociado a la rosácea supone un reto clínico relevante, especialmente en pacientes que no responden adecuadamente a terapias tópicas convencionales ni a la luz pulsada intensa (IPL). Los avances tecnológicos han permitido el desarrollo de dispositivos que combinan energía de radiofrecuencia (RF) con microagujas, abriendo nuevas posibilidades en el abordaje de este problema cutáneo. Un análisis reciente ha comparado la eficacia de la radiofrecuencia fraccionada con microagujas frente a otras alternativas, arrojando resultados que pueden influir en la práctica profesional de clínicas y centros de estética avanzada.
Novedad o Tratamiento
La radiofrecuencia fraccionada con microagujas (Microneedling RF) consiste en la aplicación de energía térmica controlada a través de microagujas que penetran en la dermis. Esta tecnología combina dos mecanismos de acción: la inducción mecánica del remodelado dérmico mediante la microperforación y el calentamiento selectivo del tejido gracias a la radiofrecuencia bipolar o monopolar. Entre los dispositivos más utilizados en el mercado profesional destacan Morpheus8 (InMode), EndyMed Intensif (EndyMed Medical), Vivace (Aesthetics Biomedical), Secret RF (Cutera) y Sylfirm X (Viol).
Este tratamiento se ha consolidado como una alternativa mínimamente invasiva para distintas indicaciones, incluyendo rejuvenecimiento facial, cicatrices de acné, flacidez y, más recientemente, patologías vasculares como el eritema de la rosácea.
Características Técnicas
Los sistemas de radiofrecuencia fraccionada con microagujas emplean cartuchos desechables con entre 25 y 64 microagujas, generalmente de acero quirúrgico recubiertas de oro, con longitudes ajustables de 0,5 a 3,5 mm. La frecuencia de la radiofrecuencia oscila entre 1 y 2 MHz, y la energía se administra en pulsos de entre 10 y 50 W, durante 100 a 800 ms.
La profundidad de penetración y la energía liberada pueden personalizarse según el fototipo cutáneo y la localización anatómica. Algunos equipos, como el Morpheus8, ofrecen modos fraccionados y tecnologías patentadas de aislamiento de la aguja para minimizar el daño epidérmico y optimizar la coagulación de los vasos superficiales, clave en el tratamiento del eritema.
Innovaciones respecto a modelos anteriores
La principal innovación de la radiofrecuencia fraccionada con microagujas respecto a técnicas tradicionales reside en la combinación sinérgica de la estimulación térmica y mecánica. Frente a la radiofrecuencia convencional, que actúa en superficie, la versión fraccionada permite una entrega focalizada y controlada de energía en las capas más profundas de la dermis, reduciendo el riesgo de hiper o hipopigmentación postinflamatoria, especialmente en fototipos altos.
En comparación con IPL y láser vascular (como PDL o Nd:YAG), la radiofrecuencia fraccionada con microagujas ofrece un perfil de seguridad más favorable, menor tiempo de inactividad y una mayor versatilidad en la personalización de parámetros. Además, los nuevos dispositivos incorporan sistemas de enfriamiento dinámico y cartuchos de microagujas robotizadas, mejorando la precisión y el confort del paciente.
Evidencia y Estudios recientes
El metaanálisis publicado en 2024 por Park et al. en el Journal of Cosmetic Dermatology revisó 7 estudios clínicos con un total de 312 pacientes diagnosticados de rosácea eritematosa. Los resultados indicaron que el 83% de los pacientes tratados con radiofrecuencia fraccionada con microagujas experimentaron una reducción significativa del eritema tras tres sesiones, frente al 56% en el grupo tratado con IPL. Además, los índices de satisfacción y tolerancia fueron superiores en el grupo de microagujas RF, con una incidencia de efectos adversos mínimos y transitorios (eritema leve, edema pasajero).
Ventajas y Limitaciones
Entre las ventajas para los profesionales destacan:
– Adaptabilidad del tratamiento a diferentes tipos y grados de rosácea.
– Reducción del eritema persistente y mejora de la textura cutánea en sesiones cortas (20-30 minutos).
– Tiempo de recuperación breve (24-48 horas de eritema leve).
– Riesgo muy bajo de complicaciones pigmentarias o cicatriciales.
– Posibilidad de combinar con otras terapias (LED, cosmecéuticos antiinflamatorios).
Como limitaciones, cabe señalar:
– Coste del equipo (de 15.000 a 35.000 euros según marca y prestaciones).
– Necesidad de formación técnica específica para optimizar resultados y minimizar riesgos.
– Resultados menos evidentes en telangiectasias gruesas, donde el láser vascular sigue siendo preferente.
Opinión de Expertos
La Dra. Elena Gutiérrez, dermatóloga experta en estética avanzada de Madrid, afirma: “La radiofrecuencia fraccionada con microagujas supone un antes y un después en el abordaje de la rosácea eritematosa. Los resultados que observamos en la reducción del enrojecimiento y la satisfacción de los pacientes superan claramente a la luz pulsada y los tratamientos tópicos convencionales”.
Aplicaciones prácticas en centros y clínicas de estética y medicina estética
Este tratamiento se integra fácilmente en la rutina de clínicas especializadas y centros de estética avanzada, tanto como procedimiento único como en protocolos combinados. Se recomienda un ciclo inicial de 3-4 sesiones separadas por 4 semanas y mantenimiento cada 6-12 meses. Los precios por sesión oscilan entre 250 y 400 euros, dependiendo de la tecnología empleada y la extensión de la zona tratada.
La demanda de este tipo de procedimientos ha experimentado un crecimiento del 17% anual según la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), posicionándose como uno de los tratamientos más solicitados por pacientes con rosácea que buscan alternativas eficaces y de bajo riesgo.
Conclusiones
La radiofrecuencia fraccionada con microagujas representa una opción terapéutica avanzada, eficaz y segura para el tratamiento del eritema de la rosácea, con ventajas sustanciales sobre las tecnologías tradicionales. Su adopción en clínicas y centros de estética avanzada permite ofrecer soluciones personalizadas y de alto impacto para una patología cutánea de alta prevalencia, mejorando la experiencia y satisfacción del paciente.
(Fuente: www.dermatologytimes.com)