El láser fraccionado de 1550 nm, una opción eficaz para el tratamiento de cicatrices de acné en todos los fototipos cutáneos
Introducción
El tratamiento de cicatrices de acné continúa siendo una de las principales demandas en las clínicas de medicina estética y centros de estética avanzada. Tradicionalmente, los profesionales se han enfrentado al reto de ofrecer resultados efectivos y seguros, especialmente en pacientes con fototipos altos, donde el riesgo de efectos secundarios como la hiperpigmentación postinflamatoria es mayor. En este contexto, la tecnología láser fraccionada no ablativa, especialmente la de 1550 nm, ha ido consolidándose como una solución versátil y de alta eficacia. Este artículo analiza detalladamente el uso del láser fraccionado de 1550 nm para el tratamiento de cicatrices de acné en todos los tipos de piel, abordando sus características técnicas, ventajas, limitaciones y aplicaciones prácticas en el entorno profesional.
Novedad o Tratamiento
El láser fraccionado no ablativo de 1550 nm, basado en la tecnología de erbio-glass, se ha posicionado como uno de los equipos de referencia para la mejora de la textura cutánea, especialmente en el manejo de cicatrices de acné. Dispositivos como el Fraxel® DUAL 1550/1927 (Solta Medical) y el Nordlys Frax 1550 (Candela) lideran actualmente el mercado, permitiendo la realización de tratamientos personalizados y seguros incluso en pieles oscuras (fototipos IV-VI).
Características Técnicas
El láser de 1550 nm actúa mediante la emisión de energía en forma de columnas microscópicas (microbeams) que penetran en la dermis, estimulando la neocolagénesis y remodelación del tejido, mientras preservan la integridad de la epidermis circundante. Esto reduce significativamente el tiempo de recuperación y minimiza los efectos adversos. Los parámetros habituales oscilan entre 10 y 70 mJ por microhaz y una densidad de 500 a 2000 MTZ/cm2 (zonas de tratamiento microtérmico por cm2), permitiendo adaptar la intensidad según el tipo y severidad de la cicatriz. Los sistemas modernos ofrecen cabezales de escaneo computarizado y sistemas de enfriamiento integrado para mayor seguridad y confort del paciente.
Innovaciones respecto a modelos anteriores
A diferencia de los primeros láseres fraccionados, la longitud de onda de 1550 nm presenta una absorción selectiva en el agua, lo que garantiza una penetración adecuada en la dermis media y profunda sin ablación significativa de la epidermis. Las nuevas plataformas, como el Fraxel DUAL, incorporan longitudes de onda duales (1550/1927 nm), lo que amplía el espectro de indicaciones y permite tratar simultáneamente pigmentación superficial y cicatrices profundas. Además, los algoritmos de escaneo y la personalización de energía/densidad han mejorado la seguridad en fototipos elevados, minimizando el riesgo de hiperpigmentación postinflamatoria.
Evidencia y Estudios recientes
Un metaanálisis publicado en 2022 en «Journal of Cosmetic and Laser Therapy» evaluó la eficacia y seguridad del láser fraccionado de 1550 nm en cicatrices de acné sobre más de 300 pacientes con distintos fototipos, demostrando una mejoría media del 50-75% en la textura y profundidad de las cicatrices tras 3-5 sesiones, con baja incidencia de efectos secundarios graves. Otro estudio de 2020 (El-Domyati et al.) demostró su eficacia comparable en fototipos II-VI, con tasas de satisfacción superiores al 80%.
Ventajas y Limitaciones
Entre las ventajas destacan:
– Seguridad en todos los fototipos, incluido IV-VI.
– Recuperación rápida (3-5 días de eritema y descamación leve).
– Bajo riesgo de hiperpigmentación postinflamatoria en comparación con láseres ablativos (CO2, Er:YAG).
– Compatibilidad con protocolos combinados (microneedling, radiofrecuencia fraccionada, peelings suaves).
Limitaciones:
– Requiere varias sesiones (normalmente 3-5) para resultados óptimos.
– Efectos secundarios transitorios: eritema, edema, sensación de quemazón leve.
– Coste elevado del equipo (Fraxel DUAL: 80.000-120.000 € aprox.) y de los consumibles.
Opinión de Expertos
Referentes en dermatología y medicina estética, como la Dra. María Teresa Gutiérrez (Clínica Dermatológica Internacional, Madrid), subrayan que «el 1550 nm es el estándar de oro para cicatrices de acné en pacientes con piel oscura, donde otras tecnologías presentan mayor riesgo de efectos adversos.» También destacan la importancia de ajustar los parámetros y realizar un adecuado pretratamiento con despigmentantes en fototipos altos.
Aplicaciones prácticas en centros y clínicas de estética y medicina estética
Los protocolos habituales incluyen sesiones espaciadas cada 4-6 semanas, en combinación con cuidados domiciliarios antioxidantes y fotoprotección. El láser 1550 nm puede integrarse en programas de rejuvenecimiento global, mejora de textura y prevención de envejecimiento. En centros con alta demanda de tratamientos para cicatrices, su implementación permite diferenciar la oferta y captar pacientes que no pueden someterse a láseres ablativos. La formación del personal y el correcto asesoramiento pre y post tratamiento son clave para maximizar la satisfacción y minimizar complicaciones.
Conclusiones
El láser fraccionado no ablativo de 1550 nm representa una herramienta imprescindible en el arsenal de la estética avanzada para el tratamiento de cicatrices de acné, especialmente por su perfil de seguridad y eficacia demostrada en todos los fototipos cutáneos. Su uso adecuado, combinado con una estrategia integral de cuidado cutáneo, permite obtener resultados de alta satisfacción en pacientes cada vez más exigentes. La inversión en este tipo de tecnología se justifica por la ampliación del espectro de pacientes tratables y la posibilidad de ofrecer protocolos personalizados y seguros en clínicas y centros de estética profesional.
(Fuente: www.dermatologytimes.com)