Cirujanos estéticos reclaman prohibir los rellenos dérmicos en mamas por riesgos inaceptables
Introducción
En los últimos años, el aumento de pecho mediante rellenos dérmicos ha emergido como una tendencia en algunos mercados, presentándose como una alternativa mínimamente invasiva a los implantes mamarios tradicionales. Sin embargo, esta práctica está suscitando una creciente preocupación entre los cirujanos plásticos y profesionales de la medicina estética, quienes advierten sobre los riesgos significativos y potencialmente irreversibles asociados al uso de materiales de relleno, como el ácido hialurónico, en tejido mamario. Recientemente, asociaciones de cirujanos plásticos han solicitado la prohibición de esta técnica, alegando que los riesgos superan con creces los posibles beneficios estéticos.
Novedad o Tratamiento
La utilización de rellenos dérmicos en el aumento mamario se basa en la infiltración de sustancias biocompatibles, generalmente formulaciones de ácido hialurónico de alta densidad (por ejemplo, Macrolane®, una marca de la empresa Q-Med/Galderma que dejó de comercializarse en Europa para este uso en 2012), directamente en el tejido mamario. El procedimiento se realiza en consulta, bajo anestesia local, y pretende ofrecer un aumento moderado del volumen mamario (usualmente entre 100 y 200 ml por mama), con un tiempo de recuperación reducido y sin incisiones quirúrgicas.
Características Técnicas
Los rellenos utilizados para este fin suelen ser hidrogel de ácido hialurónico reticulado, con una concentración elevada (25-30 mg/ml), pensados originalmente para el contorno corporal. El procedimiento implica la inyección en plano subcutáneo o supraglandular, mediante cánulas de calibre grueso, con una duración estimada de 30 a 60 minutos. La durabilidad del efecto suele oscilar entre 12 y 24 meses, dependiendo del metabolismo individual y del tipo de producto utilizado. El precio del tratamiento varía en función del volumen utilizado, pero suele situarse entre 2.000 y 4.000 euros por sesión.
Innovaciones respecto a modelos anteriores
En comparación con los primeros rellenos empleados para el contorno corporal, las formulaciones actuales presentan mayor cohesividad y resistencia a la migración, minimizando la posibilidad de desplazamiento del producto. Además, la técnica de inyección se ha refinado, utilizando cánulas menos traumáticas y protocolos asépticos estrictos. Sin embargo, a pesar de estas mejoras, los riesgos inherentes a la infiltración de material de relleno en la mama persisten, especialmente en lo relativo a la interferencia con el diagnóstico radiológico de patologías mamarias y la posible formación de granulomas o quistes.
Evidencia y Estudios recientes
Diversos estudios clínicos han documentado complicaciones asociadas a esta técnica. Un artículo publicado en *Aesthetic Surgery Journal* en 2018, revisando una cohorte de pacientes tratadas con ácido hialurónico en mamas, identificó tasas de complicaciones del 15-20%, incluyendo seromas, infecciones, desplazamiento del producto y alteraciones en mamografías. La Agencia Europea de Medicamentos y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) emitieron en 2012 sendas alertas desaconsejando el uso de rellenos inyectables para el aumento mamario, principalmente debido a la dificultad para el diagnóstico precoz de cáncer de mama y la formación de nódulos que pueden simular lesiones tumorales.
Ventajas y Limitaciones
Entre las ventajas del procedimiento se encuentran su carácter ambulatorio, la ausencia de cicatrices visibles y la reversibilidad parcial mediante hialuronidasa. No obstante, sus limitaciones son considerables: resultados poco predecibles, riesgo de encapsulamiento y migración, posible afectación de la glándula mamaria e interferencia con pruebas de imagen (mamografía, ecografía y resonancia magnética). Además, la duración temporal del efecto obliga a repetir el tratamiento periódicamente, lo que incrementa el coste y la probabilidad de complicaciones acumulativas.
Opinión de Expertos
La Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) y la Asociación Española de Medicina Estética (AEME) coinciden en desaconsejar el uso de rellenos inyectables en mamas, argumentando que no existe suficiente evidencia de seguridad y eficacia a largo plazo. Destacan el riesgo de enmascaramiento de lesiones malignas y la dificultad en el seguimiento radiológico de las pacientes. El Dr. Jesús Benito Ruiz, referente en cirugía mamaria, advierte: “No podemos comprometer el diagnóstico precoz del cáncer de mama por una técnica de resultados inciertos y riesgos acumulativos”.
Aplicaciones prácticas en centros y clínicas de estética y medicina estética
Actualmente, la mayoría de clínicas estéticas y consultorios responsables han retirado la oferta de aumento mamario con rellenos inyectables de su catálogo de servicios, en línea con las recomendaciones de las principales entidades científicas. El uso de ácido hialurónico se mantiene para indicaciones faciales y corporales seguras, como el rejuvenecimiento facial, voluminización de glúteos o remodelado corporal no mamario, empleando marcas reconocidas como Juvéderm® (Allergan), Restylane® (Galderma) o Teosyal® (Teoxane). La tendencia de mercado se orienta hacia la seguridad, priorizando técnicas avaladas como los implantes mamarios de silicona de última generación (Motiva®, Mentor®, Polytech®), que ofrecen mayor predictibilidad y menor interferencia con el diagnóstico radiológico.
Conclusiones
El aumento de pecho mediante rellenos dérmicos representa una técnica con riesgos significativos y escaso respaldo científico, que actualmente está siendo desaconsejada e incluso prohibida en varios países europeos. Para los profesionales del sector estético y médico-estético, es fundamental priorizar la seguridad del paciente y adherirse a los protocolos y recomendaciones emitidos por sociedades científicas y organismos reguladores. Las técnicas de aumento mamario deben ceñirse a los procedimientos con evidencia sólida de seguridad y eficacia, reservando los rellenos inyectables para otras áreas anatómicas donde su uso es seguro y está avalado.
(Fuente: plasticsurgerypractice.com)