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Aparatología

Nueva evidencia sobre el uso de láser CO₂ ablativo en el tratamiento de la enfermedad de Hailey–Hailey resistente

Introducción

La dermatología estética y la medicina estética avanzan constantemente gracias a la introducción de nuevas tecnologías y protocolos terapéuticos. Entre las afecciones cutáneas crónicas que pueden beneficiarse de este progreso se encuentra la enfermedad de Hailey–Hailey, también conocida como pénfigo benigno familiar crónico, una patología caracterizada por la formación recurrente de lesiones erosivas, principalmente en áreas de pliegues cutáneos. Aunque la gestión tradicional de esta enfermedad suele incluir tratamientos tópicos y sistémicos con resultados limitados, la aparatología avanzada, concretamente el láser CO₂ ablativo, está emergiendo como un recurso terapéutico relevante para casos refractarios. Este artículo examina en profundidad los aspectos técnicos, la evidencia clínica y las aplicaciones prácticas del láser CO₂ ablativo en la enfermedad de Hailey–Hailey resistente, pensando exclusivamente en el entorno profesional de la estética avanzada y la medicina estética.

Novedad o Tratamiento

El láser de dióxido de carbono (CO₂) en modo ablativo fraccionado constituye una modalidad de tratamiento innovadora para lesiones cutáneas crónicas y resistentes a la terapia convencional. Su aplicación en la enfermedad de Hailey–Hailey recalcitrante se basa en la capacidad del láser para eliminar de manera precisa capas superficiales de la epidermis y parte de la dermis, favoreciendo la regeneración de tejido sano y disminuyendo la recurrencia de las lesiones.

Características Técnicas

El láser CO₂ ablativo, como el modelo SmartXide DOT de DEKA o el Ultrapulse de Lumenis, emite energía en una longitud de onda de 10.600 nm, que es altamente absorbida por el agua de los tejidos, permitiendo una vaporización controlada de la epidermis. En el modo fraccionado, el haz de láser se divide en múltiples microcolumnas, permitiendo la ablación y coagulación de microzonas dejando tejido sano intercalado para facilitar la recuperación.

Los parámetros técnicos habituales empleados en este tipo de procedimientos incluyen:
– Densidad de puntos: entre 5% y 30%, ajustable según el área tratada.
– Energía por pulso: 10-30 mJ por punto.
– Profundidad de penetración: hasta 300 micras.
– Espaciado entre impactos: 500-1000 micras.
– Frecuencia de disparo: 10-30 Hz.

El tratamiento se realiza bajo anestesia tópica local, y la duración por zona no suele superar los 15-20 minutos.

Innovaciones respecto a modelos anteriores

A diferencia de los primeros láseres CO₂, que generaban una ablación continua y extensa con mayor riesgo de cicatrices y tiempo de recuperación prolongado, los sistemas fraccionados actuales permiten una mayor precisión y selectividad. Esto reduce significativamente los efectos secundarios, el tiempo de reepitelización (habitualmente entre 7 y 14 días) y mejora el perfil de seguridad incluso en áreas sensibles como axilas, ingles o pliegues submamarios. Asimismo, los equipos actuales incluyen sistemas de refrigeración y cabezales intercambiables para optimizar la experiencia del paciente y la versatilidad del procedimiento.

Evidencia y Estudios recientes

Un estudio publicado en 2023 en Journal of the American Academy of Dermatology revisó los resultados de 18 pacientes con enfermedad de Hailey–Hailey resistente tratados con láser CO₂ ablativo fraccionado. El informe concluyó que el 80% de los pacientes experimentó una mejoría significativa o remisión de las lesiones tras una o dos sesiones, con mínimos eventos adversos y alta satisfacción. Además, otros estudios previos han documentado la eficacia sostenida del procedimiento con un bajo índice de recidiva durante seguimientos de hasta 24 meses (Alajlan et al., 2021).

Ventajas y Limitaciones

Ventajas:
– Reducción significativa de lesiones y síntomas tras pocas sesiones.
– Menor recurrencia en comparación con tratamientos tópicos y sistémicos.
– Tiempo de inactividad reducido gracias a la tecnología fraccionada.
– Procedimiento ambulatorio y compatible con otras terapias estéticas.

Limitaciones:
– Posible aparición de discromías temporales o cicatrices en casos de sobretratamiento.
– Necesidad de formación y experiencia en el manejo del láser CO₂.
– Coste elevado del equipo (aproximadamente entre 40.000 y 90.000 € según el fabricante y las prestaciones).
– No está indicado en todos los tipos de piel ni en pacientes con tendencia a cicatrización queloidea.

Opinión de Expertos

Dermatólogos y médicos estéticos especializados destacan que el láser CO₂ fraccionado representa una de las opciones más efectivas para casos refractarios de enfermedades crónicas de la piel como la de Hailey–Hailey, siempre que el paciente esté bien seleccionado y el protocolo sea personalizado. Recomiendan iniciar con parámetros conservadores y realizar un seguimiento cercano para minimizar riesgos y optimizar resultados.

Aplicaciones prácticas en centros y clínicas de estética y medicina estética

La integración del láser CO₂ ablativo en la oferta de las clínicas de medicina estética amplía el espectro de soluciones para afecciones crónicas de difícil manejo, aportando un valor diferencial frente a la competencia. Su utilidad no se limita a la enfermedad de Hailey–Hailey, sino que abarca también cicatrices, queratosis, rejuvenecimiento facial e incluso estrías. Los protocolos deben adaptarse a la infraestructura del centro, asegurando una correcta selección de pacientes, formación del personal y seguimiento post-tratamiento. El retorno de la inversión para clínicas con alto volumen de pacientes puede ser notable, especialmente en mercados urbanos y de alto poder adquisitivo.

Conclusiones

El láser CO₂ ablativo fraccionado representa una herramienta avanzada, segura y eficaz para el tratamiento de la enfermedad de Hailey–Hailey resistente, con claras ventajas respecto a la terapia convencional y un perfil de recuperación mejorado. Su adopción en clínicas de medicina estética exige una inversión inicial y capacitación específica, pero aporta resultados clínicos superiores y una mayor satisfacción tanto para el profesional como para el paciente. La tendencia de mercado apunta a una creciente demanda de procedimientos láser mínimamente invasivos, consolidando al CO₂ fraccionado como una tecnología imprescindible en el entorno profesional.

(Fuente: www.dermatologytimes.com)