Clasificación de la Severidad de la Psoriasis: Nuevo Enfoque Basado en las Necesidades Terapéuticas
Introducción
La reciente actualización del posicionamiento de la National Psoriasis Foundation (NPF) sobre la clasificación de la severidad de la psoriasis supone un cambio de paradigma relevante para los profesionales de la estética avanzada y la medicina estética. Esta redefinición, que alinea la evaluación de la severidad con la necesidad real de tratamiento sistémico, incide directamente en la manera en que los profesionales de clínicas médico-estéticas y centros de estética abordan la psoriaris, su diagnóstico y la elección de terapias correctivas o de mantenimiento. Analizamos en detalle los puntos clave de este nuevo enfoque, sus implicaciones técnicas y las tendencias emergentes para el sector.
Novedad o Tratamiento
Tradicionalmente, la severidad de la psoriasis se ha clasificado en función del porcentaje de superficie corporal afectada (BSA), el impacto en la calidad de vida y la respuesta a tratamientos tópicos. Sin embargo, la NPF propone ahora un modelo más integral y personalizado, donde la severidad se define no solo por parámetros cuantitativos clásicos, sino por la necesidad de recurrir a terapias sistémicas, independientemente de la extensión lesional. Esta clasificación reconoce la limitación de los tratamientos tópicos en determinadas localizaciones anatómicas (cuero cabelludo, palmas, plantas, pliegues) y el impacto psicológico y funcional, aspectos cruciales en el entorno de la estética avanzada.
Características Técnicas
En la práctica diaria de centros de medicina estética y consultorios privados, la clasificación de la severidad de la psoriasis influye directamente en la elección de tecnología y principios activos. La tendencia actual se orienta hacia la combinación de abordajes:
– **Dispositivos de fototerapia UVB de banda estrecha**: Equipos como el *Daavlin Series 7* o el *Waldmann UV 7002* ofrecen protocolos personalizados con control digital de dosis, permitiendo una fototerapia localizada o corporal según la necesidad clínica.
– **Láser excímero (308 nm)**: Sistemas como XTRAC, con precios entre 15.000 y 25.000 euros, permiten tratar placas localizadas resistentes a tópicos, especialmente útil en psoriasis de cuero cabelludo, palmas o plantas.
– **Terapias tópicas avanzadas**: Formulaciones con calcipotriol, betametasona dipropionato, tazaroteno o inhibidores tópicos de la calcineurina, indicados en lesiones faciales o intertriginosas.
– **Sistemas de administración transdérmica**: El uso de microcorrientes y ultrasonidos (sonoforésis) mejora la penetración de activos tópicos, optimizando los resultados en placas resistentes.
– **Coordinación con terapias sistémicas**: La colaboración con dermatólogos para la prescripción de biológicos (secukinumab, ixekizumab, risankizumab) o inhibidores de JAK en casos refractarios, integrando el seguimiento estético y médico.
Innovaciones respecto a modelos anteriores
El cambio fundamental radica en que la nueva clasificación no se basa únicamente en el área corporal afectada (>10% BSA) o en índices como el PASI, sino que incorpora el concepto de “psoriasis que requiere tratamiento sistémico”, aunque la extensión sea limitada, si compromete áreas funcionales o la calidad de vida. De este modo, se reconoce la importancia de la localización, la visibilidad y la carga psicológica, permitiendo un abordaje más individualizado y colaborativo entre estética avanzada y dermatología.
Evidencia y Estudios recientes
Un estudio reciente publicado en *Journal of the American Academy of Dermatology* (2023) evaluó la nueva clasificación NPF en una cohorte de 1.500 pacientes, demostrando una mayor precisión en la identificación de casos que requerían escalada terapéutica, así como una mejoría significativa en la satisfacción del paciente y en la adherencia a los tratamientos combinados (tópicos, dispositivos y sistémicos). La evidencia respalda el valor de enfoques multidisciplinares y la integración de tecnologías de aparatología estética en el manejo global de la psoriasis.
Ventajas y Limitaciones
**Ventajas:**
– Permite seleccionar protocolos personalizados basados en las necesidades reales del paciente.
– Favorece la integración de aparatología avanzada y terapias tópicas optimizadas.
– Mejora el abordaje de zonas difíciles y el impacto psicológico, relevantes en la estética avanzada.
– Facilita la colaboración efectiva con dermatología en casos refractarios.
**Limitaciones:**
– Requiere formación actualizada para el equipo multidisciplinar y actualización de protocolos internos.
– La inversión en equipos de fototerapia o láser excímero puede suponer una barrera para centros pequeños.
– Necesidad de coordinación estrecha con especialistas médicos para el seguimiento de efectos adversos y escalada a terapias sistémicas.
Opinión de Expertos
Según la Dra. Carmen García, dermatóloga y consultora en medicina estética, “la nueva clasificación de severidad de la NPF permite a los profesionales de la estética avanzada un abordaje más realista y personalizado de la psoriasis. Incorpora variables que hasta ahora estaban insuficientemente valoradas, como la función, la localización y la carga psicosocial, claves en la satisfacción global del paciente”.
Aplicaciones prácticas en centros y clínicas de estética y medicina estética
La actualización de la clasificación de severidad requiere revisar los protocolos de valoración inicial, formación continuada del personal en nuevas tecnologías y una comunicación fluida con dermatólogos prescriptores de terapias sistémicas. Los centros avanzados ya integran fototerapia localizada, láser excímero y aparatología de penetración transdérmica, optimizando resultados y fidelizando pacientes con psoriasis moderada, especialmente en zonas visibles o de difícil manejo tópico.
Conclusiones
La nueva posición de la NPF redefine la severidad de la psoriasis desde una perspectiva funcional y terapéutica, alineada con las necesidades reales del paciente. Para profesionales y gerentes de centros de estética avanzada, supone una oportunidad para diferenciarse mediante la integración de tecnologías y protocolos personalizados, mejorando la satisfacción del paciente y la eficacia de los tratamientos combinados. La colaboración multidisciplinar y la actualización continua serán claves para aprovechar plenamente este nuevo enfoque.
(Fuente: www.dermatologytimes.com)