Las mujeres millennials y de la generación Z invierten más de 7.800 euros anuales en estética y bienestar
Introducción
El sector de la estética avanzada y el bienestar personal atraviesa un momento de expansión, impulsado por la creciente demanda de tratamientos y cuidados integrales entre mujeres jóvenes. Un reciente estudio realizado en Reino Unido revela que las mujeres pertenecientes a la generación Z y las millennials destinan, de media, alrededor de 6.648 libras esterlinas al año (unos 7.800 euros) en tendencias de belleza y bienestar. Este dato supone un punto de inflexión para los profesionales, ya que evidencia la consolidación de una nueva cultura del autocuidado y el papel protagonista de este segmento de población en la evolución del mercado estético.
Novedad o Tratamiento
El informe, elaborado por la consultora británica BeautyPie y publicado en 2024, analiza los hábitos de consumo de más de 2.000 mujeres de entre 18 y 42 años. Los resultados señalan que la inversión anual en tratamientos y productos de estética avanzada ha crecido un 23% respecto a 2022, superando ampliamente el gasto medio de generaciones anteriores. Entre los servicios y productos más demandados destacan la aparatología facial y corporal, los tratamientos médico-estéticos mínimamente invasivos, la dermocosmética avanzada, y los servicios de bienestar integral, como la meditación guiada, el yoga y la nutrición personalizada.
Características Técnicas
Las preferencias de este público se orientan hacia protocolos combinados que integran tecnología de vanguardia y activos cosméticos de alta eficacia. Entre los equipos más solicitados destacan los dispositivos de radiofrecuencia multipolar (ej. Venus Legacy, BTL Exilis Ultra), plataformas de ultrasonidos focalizados de alta intensidad (HIFU) como Ultraformer III y Ultherapy, y sistemas de remodelación corporal basados en energía electromagnética (Emsculpt Neo). Además, se observa una inclinación por activos como la niacinamida, el ácido hialurónico de bajo peso molecular, péptidos biomiméticos y antioxidantes estabilizados en fórmulas de uso profesional.
En cuanto a servicios, los tratamientos de rejuvenecimiento facial no ablativos, la bioestimulación con polinucleótidos (ej. PhilArt), la mesoterapia personalizada y los protocolos de hidratación profunda mediante skinboosters (ej. Restylane Vital, Juvéderm Volite) marcan tendencia entre las consumidoras jóvenes.
Innovaciones respecto a modelos anteriores
A diferencia de generaciones previas, las mujeres millennials y de la generación Z otorgan prioridad a la inmediatez de resultados, la mínima invasividad y la personalización absoluta de los tratamientos. Esta demanda ha impulsado la aparición de dispositivos multifunción, capaces de combinar varias tecnologías en una sola sesión, como el HydraFacial Syndeo (hidrodermoabrasión + infusión de activos + LED), o el Morpheus8 (radiofrecuencia fraccionada + microneedling).
Otra innovación destacable es la integración de inteligencia artificial y sistemas de diagnóstico facial digital (ej. VISIA Gen7), que permiten diseñar protocolos a medida basados en el análisis objetivo de la piel. Así mismo, la proliferación de plataformas de telemedicina y asesoramiento virtual ha ampliado el acceso a recomendaciones profesionales, adaptadas a las necesidades concretas de cada paciente.
Evidencia y Estudios recientes
Diversos estudios avalan la eficacia y seguridad de los tratamientos más demandados por este segmento. Por ejemplo, un ensayo clínico publicado en 2023 por el Journal of Cosmetic Dermatology demostró que el uso de radiofrecuencia multipolar combinada con pulsos magnéticos mejora significativamente la firmeza y textura cutánea en pacientes jóvenes, con alta satisfacción y mínimos efectos secundarios. Además, la revisión sistemática de Paus et al. (2022) sobre la bioestimulación con polinucleótidos concluye que esta técnica logra mejoras perceptibles en hidratación, luminosidad y elasticidad, especialmente en pieles sometidas a estrés ambiental.
Ventajas y Limitaciones
Los tratamientos y tecnologías preferidos por las mujeres millennials y de la generación Z ofrecen ventajas como la rápida recuperación, la visibilidad casi inmediata de resultados y la adaptabilidad a distintos fototipos y estilos de vida. Sin embargo, el alto coste acumulado a lo largo del año, junto con la necesidad de sesiones periódicas y revisiones profesionales, puede suponer una barrera para la fidelización a largo plazo si no se implementan estrategias de diferenciación y valor añadido en los centros.
Opinión de Expertos
Profesionales referentes en medicina estética coinciden en señalar que “la generación Z y las millennials buscan experiencias estéticas integrales, donde la tecnología, la evidencia científica y la personalización sean pilares fundamentales”, afirma la Dra. Marta Perucho, especialista en rejuvenecimiento facial. “La clave está en ofrecer protocolos combinados, asesoramiento experto y una comunicación transparente sobre expectativas y seguridad”, añade.
Aplicaciones prácticas en centros y clínicas de estética y medicina estética
Para atraer y fidelizar a este perfil de clienta, los centros deben apostar por la renovación tecnológica constante, la formación avanzada del equipo y la creación de programas de mantenimiento personalizados. Es recomendable invertir en equipos multifunción y en plataformas digitales que permitan seguimiento y asesoramiento remoto. Además, la oferta de membresías y paquetes personalizados, con precios que oscilan entre 150 y 600 euros mensuales según el nivel de servicios, puede facilitar la accesibilidad y la recurrencia del consumo.
Conclusiones
El creciente gasto anual en estética y bienestar de las mujeres millennials y de la generación Z confirma la transformación del sector hacia una estética avanzada, tecnológica y personalizada. Los centros y clínicas que adapten su oferta a estas demandas, combinando innovación, evidencia y experiencia de cliente, consolidarán su posición en un mercado en plena expansión y evolución.
(Fuente: aestheticmed.co.uk)