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La inminente regulación nacional de procedimientos estéticos no quirúrgicos: cómo pueden prepararse las clínicas para los nuevos requisitos de licencias y publicidad

Introducción

El sector de la estética avanzada en España experimenta una transformación decisiva ante la inminente implantación de un sistema nacional de licencias para procedimientos estéticos no quirúrgicos. Esta regulación implicará una supervisión más rigurosa sobre la actividad de clínicas médico-estéticas, centros de estética avanzada y consultorios privados, exigiendo adaptaciones profundas en los protocolos de trabajo, la formación del personal y, muy especialmente, en la comunicación y marketing de servicios estéticos. Además, la autoridad responsable de la publicidad (Advertising Standards Authority, ASA), que ya ha endurecido sus criterios en Reino Unido, se perfila como modelo para la aplicación de normativas más estrictas en España.

Novedad o Tratamiento

La principal novedad legislativa reside en la introducción de un sistema de licencia nacional que regulará la oferta y prestación de procedimientos estéticos no invasivos o mínimamente invasivos, como la aplicación de toxina botulínica (botox), rellenos dérmicos con ácido hialurónico, mesoterapia facial, hilos tensores, tecnologías basadas en energía (láser, radiofrecuencia, ultrasonidos focalizados) y dispositivos de remodelación corporal (como CoolSculpting® o SculpSure®). Esta regulación, pendiente de aprobación final, exigirá a los centros y profesionales cumplir requisitos de cualificación, instalaciones, equipamiento y, de modo muy relevante, transparencia informativa y veracidad en la comunicación de resultados y riesgos.

Características Técnicas

La normativa prevé que todo centro o profesional que desee ofertar procedimientos no quirúrgicos de medicina estética deba demostrar formación acreditada en el uso de cada equipo o principio activo. Por ejemplo, para la aplicación de toxina botulínica autorizada (Vistabel®/Botox®), será imprescindible acreditar cursos homologados y experiencia supervisada. Lo mismo sucede con plataformas de láser médico (Candela GentleMax Pro®, Lumenis M22®, Cynosure Elite+) o dispositivos de radiofrecuencia (Indiba Deep Beauty®, Morpheus8®). Se exigirá trazabilidad de los productos empleados, mantenimiento documentado de los equipos y protocolos estandarizados de consentimiento informado.

Innovaciones respecto a modelos anteriores

A diferencia de regulaciones autonómicas previas, el nuevo esquema nacional homogeniza criterios y elimina la disparidad existente hasta ahora en la formación exigida, la seguridad del paciente y la responsabilidad del profesional frente a las reclamaciones. Además, se introduce la obligación de registrar todos los tratamientos realizados en un sistema digital accesible para las autoridades, lo que permitirá la trazabilidad y análisis de incidencias en tiempo real. En marketing, se prohíben expresamente promesas de resultados garantizados, el uso de imágenes manipuladas o antes/después irreales, y la utilización de testimonios no verificables.

Evidencia y Estudios recientes

Un estudio publicado en 2023 en el «Journal of Cosmetic Dermatology» (Smith et al., 2023) revela que la implementación de regulaciones más estrictas en Reino Unido ha reducido en un 27% las incidencias notificadas por complicaciones en procedimientos no quirúrgicos, y ha mejorado la percepción de seguridad entre los usuarios. Asimismo, la European Society for Aesthetic Dermatology (ESAD) recomienda que los protocolos de marketing incluyan referencias bibliográficas, resultados de estudios clínicos y la descripción honesta de limitaciones, para evitar expectativas irreales.

Ventajas y Limitaciones

Entre las principales ventajas para el sector destacan el aumento de la confianza del paciente, la reducción de riesgos legales y la profesionalización de la oferta. Los centros que ya aplican protocolos rigurosos (como la consulta médica previa, la documentación fotográfica estandarizada y el seguimiento posprocedimiento) podrán adaptarse con mayor facilidad. Sin embargo, la exigencia de formación continuada y la inversión en sistemas de documentación pueden suponer una carga para pequeños centros o profesionales autónomos.

Opinión de Expertos

La Dra. Marta Gámez, directora médica de una clínica de referencia en Madrid, indica: “El nuevo marco regulatorio nos obliga a revisar no solo el modo en que trabajamos, sino también cómo comunicamos. Es fundamental que los responsables de marketing, tanto internos como externos, reciban formación específica en ética y legislación sanitaria para evitar sanciones”. Por su parte, la Asociación Española de Medicina Estética (SEME) recomienda a los centros revisar todos sus materiales publicitarios y web para adecuarlos a la nueva normativa y evitar términos como “sin riesgos”, “resultados inmediatos garantizados” o “rejuvenecimiento permanente”.

Aplicaciones prácticas en centros y clínicas de estética y medicina estética

La adaptación al nuevo entorno regulatorio exigirá a los gerentes y propietarios de centros de estética:

– Auditoría de los materiales publicitarios (folletos, web, redes sociales) para eliminar afirmaciones exageradas y fotografías retocadas.
– Formación del personal en normativa y argumentarios éticos.
– Implementación de consentimientos informados complejos, ajustados a cada tratamiento (rellenos, toxina, láser, etc.).
– Adquisición de equipos certificados CE y mantenimiento documentado.
– Transparencia en precios y limitaciones de cada procedimiento (por ejemplo, sesiones de HIFU desde 300 €, rellenos desde 250 €, dependiendo de la marca utilizada).
– Uso de marcas de referencia y protocolos avalados por sociedades científicas (Allergan, Galderma, Merz, Candela, Lumenis, etc.).
– Registro digital de cada procedimiento, con acceso restringido y seguro.

Conclusiones

La inminente regulación nacional de los procedimientos estéticos no quirúrgicos en España transformará el sector profesional, elevando los estándares de seguridad, transparencia y calidad. Para los centros de estética avanzada y clínicas médico-estéticas, la clave será anticiparse a los cambios, profesionalizar la comunicación y cumplir escrupulosamente los nuevos requisitos técnicos y éticos. Aquellos que se adapten proactivamente no solo evitarán sanciones, sino que consolidarán su reputación y posicionamiento en un mercado cada vez más competitivo y exigente.

(Fuente: aestheticmed.co.uk)