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Tratamientos

Celldex impulsa Barzolvolimab a Fase 3: Nuevas Perspectivas en el Tratamiento de la Urticaria Crónica

**Introducción**

En el panorama actual de la dermatología avanzada y la medicina estética, el desarrollo de nuevas moléculas terapéuticas supone un avance significativo para el abordaje de patologías cutáneas crónicas que afectan a la calidad de vida estética y funcional de los pacientes. Celldex Therapeutics ha anunciado la progresión de su anticuerpo monoclonal Barzolvolimab a la fase 3 de ensayos clínicos para el tratamiento de la urticaria fría y el dermografismo sintomático, dos variantes de urticaria crónica caracterizadas por manifestaciones cutáneas visibles y molestas, con impacto directo en la práctica clínica de centros de estética avanzada y consultorios dermatológicos.

**Novedad o Tratamiento**

Barzolvolimab es un anticuerpo monoclonal humanizado, diseñado para dirigirse específicamente al receptor KIT (CD117), implicado en la activación y proliferación de mastocitos. Este mecanismo apunta a modular la respuesta inflamatoria y la liberación de histamina, elementos clave en la fisiopatología de la urticaria crónica inducida por frío y del dermografismo sintomático. Barzolvolimab representa una alternativa innovadora frente a los tratamientos convencionales, como los antihistamínicos orales y los anticuerpos anti-IgE (por ejemplo, omalizumab), especialmente en casos refractarios o de difícil manejo en clínicas de estética y dermatología avanzada.

**Características Técnicas**

La formulación de Barzolvolimab está basada en tecnología de anticuerpos monoclonales recombinantes, administrados por vía subcutánea. Su afinidad selectiva por el receptor KIT permite inhibir la activación de mastocitos, disminuyendo así la liberación de mediadores proinflamatorios que generan los síntomas cutáneos de la urticaria. El protocolo de administración actualmente evaluado en fase 3 consiste en inyecciones subcutáneas mensuales, con una dosificación ajustada en función de la respuesta clínica y la tolerancia del paciente.

**Innovaciones respecto a modelos anteriores**

A diferencia de tratamientos clásicos como los antihistamínicos H1 (cetirizina, fexofenadina) o los moduladores de IgE como omalizumab, Barzolvolimab actúa de forma más selectiva sobre la vía de activación mastocitaria, reduciendo potencialmente los efectos secundarios sistémicos y permitiendo una mejor personalización del tratamiento. Además, la administración mensual y la ausencia de interacción con otros fármacos tópicos o sistémicos habituales en medicina estética suponen una ventaja importante para la integración del tratamiento en protocolos combinados de rejuvenecimiento cutáneo y manejo de pieles sensibles o reactivas.

**Evidencia y Estudios recientes**

En el estudio de fase 2 publicado en 2023, Barzolvolimab demostró una reducción significativa en la frecuencia y gravedad de las lesiones cutáneas en pacientes con urticaria fría y dermografismo sintomático refractario a antihistamínicos (Smith et al., 2023). Los resultados preliminares han destacado una respuesta positiva en más del 70% de los pacientes tratados, con un perfil de seguridad favorable y efectos adversos leves y transitorios. Actualmente, la fase 3 en desarrollo busca confirmar estos resultados en una cohorte más amplia y diversa, lo que podría consolidar a Barzolvolimab como un referente terapéutico en el manejo avanzado de urticarias crónicas.

**Ventajas y Limitaciones**

Entre las ventajas clave de Barzolvolimab destacan su alta especificidad, la posibilidad de espaciar las administraciones y el bajo perfil de interacciones medicamentosas, facilitando su uso en pacientes que reciben otros tratamientos estéticos como peelings químicos, láser fraccionado o microagujas. Sin embargo, el elevado coste estimado del tratamiento (alrededor de 1.500-2.000 euros por ciclo mensual) y la necesidad de seguimiento médico especializado pueden limitar su acceso en centros de estética no medicalizados. Además, la falta de datos a largo plazo en cuanto a seguridad y eficacia obliga a una monitorización estrecha y a la selección rigurosa de los candidatos idóneos para este tipo de terapias avanzadas.

**Opinión de Expertos**

Dermatólogos y expertos en medicina estética avanzada valoran positivamente la llegada de Barzolvolimab al arsenal terapéutico para urticaria crónica, especialmente por su enfoque dirigido a la raíz molecular de la patología y su potencial para mejorar la calidad de vida y el aspecto estético de los pacientes. Según la Dra. Elena Lara, especialista en dermatología estética, “Barzolvolimab abre nuevas puertas para el tratamiento personalizado de la urticaria crónica, especialmente en casos donde la respuesta a los tratamientos convencionales es insuficiente”.

**Aplicaciones prácticas en centros y clínicas de estética y medicina estética**

Para las clínicas especializadas en dermatología estética, la introducción de Barzolvolimab puede suponer una ampliación de la oferta terapéutica para pacientes con lesiones cutáneas crónicas visibles, mejorando la satisfacción y fidelización de los usuarios. Además, permite abordar de forma segura los protocolos de rejuvenecimiento, láser, IPL y otros procedimientos en pacientes con urticaria crónica, minimizando el riesgo de exacerbaciones y complicaciones cutáneas. La formación continua del personal sanitario y la colaboración multidisciplinar serán claves para la integración eficaz de esta nueva molécula en la práctica clínica diaria.

**Conclusiones**

La progresión de Barzolvolimab a fase 3 representa un avance relevante en el tratamiento de la urticaria fría y el dermografismo sintomático, aportando una solución innovadora y personalizada a una problemática frecuente en las consultas de dermatología estética avanzada. Su perfil técnico y clínico lo posiciona como una herramienta de alto valor añadido para los profesionales del sector, con potencial para establecer nuevos estándares en el manejo de pacientes con pieles reactivas y lesiones crónicas. No obstante, será fundamental evaluar su coste-eficacia y adaptar los protocolos a la realidad de cada centro, priorizando la seguridad y el bienestar de los pacientes.

(Fuente: www.dermatologytimes.com)