Longevita impulsa una petición para regular el turismo médico estético internacional desde Reino Unido
Introducción
El fenómeno del turismo médico, especialmente orientado hacia tratamientos estéticos, ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años, impulsando a pacientes del Reino Unido a buscar procedimientos en el extranjero motivados por costos más bajos y ofertas atractivas. Esta tendencia, sin embargo, ha suscitado preocupaciones crecientes en torno a la seguridad del paciente, la calidad asistencial y las repercusiones indirectas sobre el sistema sanitario británico (NHS). Ante este contexto, Longevita, conocida firma de intermediación en turismo médico, ha lanzado una petición formal que solicita la regulación estricta del turismo médico saliente, exigiendo la acreditación obligatoria de los centros, seguros médicos específicos y protocolos de seguimiento post-tratamiento.
Novedad o Tratamiento
La petición de Longevita propone establecer un marco normativo en el que todos los proveedores de servicios médicos estéticos internacionales que atienden a pacientes británicos cuenten con una acreditación reconocida, seguro médico obligatorio que cubra complicaciones y garantías de un plan de aftercare o seguimiento post-tratamiento en el país de origen del paciente. El objetivo es proteger a los usuarios de servicios de medicina estética que viajan fuera del Reino Unido, asegurando estándares de calidad y minimizando riesgos.
Características Técnicas
Desde el punto de vista técnico, la regulación propuesta se centra en los siguientes aspectos:
– **Acreditación internacional**: Los centros de estética y clínicas médicas en el extranjero deberían contar con certificaciones reconocidas como JCI (Joint Commission International) o ISO 9001, asegurando protocolos, personal cualificado (médicos especialistas en medicina estética, cirujanos plásticos, dermatólogos) y equipamiento conforme a estándares europeos.
– **Seguro obligatorio**: Se propone la implantación de pólizas de seguro médico específicas para turismo estético, que cubran complicaciones derivadas de procedimientos tales como liposucción, rinoplastia, aumento mamario, injertos capilares, blefaroplastia o tratamientos láser avanzados. Estas pólizas podrían tener un coste añadido de entre 150 y 500 libras esterlinas según el procedimiento y el país de destino.
– **Aftercare estructurado**: Garantía de un programa de seguimiento post-tratamiento en el Reino Unido, incluyendo revisiones presenciales o telemáticas, gestión de complicaciones menores y acceso a información clínica del paciente.
Innovaciones respecto a modelos anteriores
Hasta la fecha, la regulación del turismo médico estético se ha limitado a recomendaciones generales sin obligatoriedad legal en la mayoría de países emisores ni receptores. Esta propuesta introduce como novedad la exigencia de:
– Certificación internacional avalada, superando la mera licencia local.
– Cobertura aseguradora transfronteriza, que actualmente no es habitual ni exigida por la mayoría de agencias y clínicas.
– Responsabilidad compartida en la continuidad asistencial, obligando a los centros internacionales a coordinarse con profesionales locales para el aftercare.
Evidencia y Estudios recientes
La literatura científica señala riesgos asociados al turismo médico. Un estudio publicado en *Aesthetic Surgery Journal* (2021) identificó una tasa de complicaciones postquirúrgicas del 8,7% en pacientes británicos sometidos a cirugía estética en el extranjero, siendo las infecciones y problemas de cicatrización las incidencias más comunes. El mismo estudio destaca el impacto económico para el NHS, que asume costes de atención a pacientes complicados a su regreso.
Ventajas y Limitaciones
**Ventajas:**
– Reducción de complicaciones graves y mortalidad asociada a tratamientos realizados en centros poco regulados.
– Mayor transparencia y trazabilidad clínica.
– Menor carga para el NHS y optimización de recursos públicos.
– Fomento de la competencia basada en la calidad y no solo en el precio.
**Limitaciones:**
– Incremento potencial del coste total para el paciente, lo que podría desincentivar el turismo médico a bajo precio.
– Dificultad de supervisión y control efectivo sobre centros localizados fuera de la jurisdicción británica.
– Posible resistencia de operadores internacionales y plataformas de intermediación.
Opinión de Expertos
Profesionales del sector estético avanzado, como la Dra. Jane Oliver (presidenta de la British Association of Aesthetic Plastic Surgeons), han manifestado su apoyo a esta iniciativa, subrayando la importancia de la acreditación y el aftercare para garantizar resultados previsibles y seguros. Por su parte, la Sociedad Española de Medicina Estética recomienda también la coordinación internacional para el seguimiento de pacientes y la comunicación de complicaciones.
Aplicaciones prácticas en centros y clínicas de estética y medicina estética
Para los gerentes y propietarios de centros de estética y clínicas médico-estéticas en España, este movimiento regulador representa una oportunidad para posicionarse como destinos de referencia para el público británico, implementando protocolos de calidad internacional y acuerdos de aftercare con clínicas del Reino Unido. La adopción de certificados como JCI o la certificación en UNE 179007 de calidad en medicina estética puede aumentar la demanda de pacientes internacionales.
Conclusiones
La petición de Longevita responde a una problemática real en la industria de la medicina estética y el turismo sanitario. Su aprobación podría transformar el panorama competitivo internacional, fomentando la excelencia clínica y la seguridad del paciente. Para los profesionales españoles, implica tanto un reto como una oportunidad para diferenciarse mediante la certificación, la transparencia y la garantía de cuidados continuados. El futuro del turismo médico estético pasará, inevitablemente, por la profesionalización y regulación estricta, asegurando la sostenibilidad y reputación del sector.
(Fuente: aestheticmed.co.uk)